A lo largo de los últimos años, particularmente en la última década, hemos sido testigos de la proliferación masiva del género de los gatilleros en primera persona; para el cansancio de muchos y el deleite de no menor número de amantes de los videojuegos. Antes la aventura o “campaña” para un solo jugador se consideró el encanto principal de estos en sus albores (Wolfestein 3D, Heretic, Doom, GoldenEye, Half Life), en la actualidad las nuevas generaciones los acogen como una experiencia social, en modo multijugador, competitivo y en línea, habiéndose ya dejado atrás los días de dispararle a quién veía la misma pantalla dividida y sentado en el sillón de al lado.

Con la explosión del género vinieron sendos avances técnicos a nivel de diseño, efectos visuales cada vez más impresionantes y mecánicas más avanzadas, con esto vinieron nuevas costumbres y nuevas mañas de los jugadores. En los modos de juego modernos de los “first person shooters”, se premia la dedicación, el trabajo en equipo, la coordinación y favorecen al jugador con reflejos rápidos y aproximación metódica para cada situación de combate, podríamos describirlos como un entorno hipercompetitivo donde cada error individual o grupal se castiga con la muerte a manos de otros combatientes.

No es de extrañarse para nada que la gente se llegue a enojar en exceso con una dinámica así, ni tampoco que se despierten violentas pasiones, no podemos ignorar que estamos matando a los avatares virtuales que representan a otras personas y ellos a los de nosotros, avatares que hoy en día están sobradamente personalizados y decorados con toda clase de parafernalia (costosa en algunos casos) y sin olvidar las batallas de todos esos egos que entran en conflicto en cada partida, a veces con resultados hirientes y desastrozos.

Ya desde mediados de los dos mil se había iniciado la introducción masiva de micrófonos en consolas y computadoras de juego, con un panorama así, ingresar al espacio virtual de cualquier “shooter” implica encontrarse con toda clase de jugadores, algunos de sangre caliente y otros más ecuánimes, buenos, expertos, novatos, niños y adultos, podríamos anticipar entonces que un jugador resentido tras una partida nos pueda “mentar la madre” y ofender de todas las formas posibles en un lobby abierto, hacerlo por mensajes… o de manera simbólica dentro del propio juego –¿Por qué no? -.

Este artículo se centra en esa falta de respeto de carácter simbólico que transformó una mecánica básica de estos juegos en una mofa vulgar, graciosa y exasperante que comúnmente conocemos como “teabagging”.

Quién haya sido el primero en teabaguear a otro jugador en un gatillero en primera persona nunca lo vamos a saber, existen tantos ejemplares de este género que la discusión sería como preguntarse quién fue el primero sacar la masa de un pan baguette. La práctica consiste en matar de cualquier forma posible a un jugador enemigo, colocarse sobre el y agacharse y levantarse repetidamente, simulando así de forma grosera e infantil la práctica sexual que lleva el mismo nombre (no recomiendo googlear). Se supone que esto equivaldría a dejar caer el saco testicular hasta la cara o la nuca del fallecido como burla por haber muerto, sea cual sea la forma en que le hayan dado muerte, es en efecto esto último el punto más áspero de la discusión… o deberíamos decir “rugoso”.

Cuando es aceptable y cuando deja de serlo la práctica de teabaguear, los más elitistas dirán que solo quién demuestra completa y total dominación en las proporciones de muertes versus eliminaciones tiene derecho a teabaguear a sus rivales abatidos, otros dicen que cualquier circunstancia es válida para teabaguear pero que su impacto teatral debe reservarse para cuando se da muerte a algún pobre desdichado en circunstancias graciosas, tenemos también al teabaguer empedernido quién no duda en hacerlo en todas y cada una de las oportunidades que tenga (algunos servidores de juegos como Battlefield y Counter-Strike prohíben de primera entrada hacerlo so pena de expulsión). Así las cosas, no existe un consenso definitivo sobre cuando aceptable teabaguear a otros jugadores.

Para mejor ilustración del punto, vamos a hacer una breve lista de las reacciones más comunes en nuestra experiencia sobre el teabagging en los shooters más populares de hoy en día, sin ningún orden en particular, les compartimos esta sabiduría:

  • Teabaguear a los compañeros es reprochable e inaceptable, incluso hay un video del webshow BBFs al respecto, simplemente no se teabaguea a los camaradas caídos, se les revive de ser posible.

  • Si un rival lo ha matado 15 veces y usted consiguió matarlo una sola vez, teabaguearlo se ve realmente patético, desesperadamente revanchista, no lo haga, tiende a ser objeto de burlas.

  • Si la situación de combate es acalorada, no intente teabaguear a un enemigo, es más útil para cualquier equipo que un jugador mate 5 jugadores rivales y siga vivo combatiendo que uno muerto por matar a uno e intentar teabaguearlo, es mal visto, compromete al equipo por hacerse el gracioso.

  • Si usted teabaguea a sus rivales y es parte de un equipo, escuadrón, clan o como se llame, esos mismos rivales van a teabaguear a sus camaradas aunque ellos no lo hayan hecho.

  • Si usted teabaguea a un enemigo, lo van a tebaguear, regla ancestral del que se mete aguanta.

  • Si usted habla de forma presuntuosa en un lobby abierto, es temporada de caza en su contra, lo van a buscar para teabaguearlo y humillarlo en la puntuación final de cada partida.

  • Si usted teabaguea con frecuencia, la atención se vuelca sobre usted, todos los rivales van a darle prioridad a su cabeza sobre la de sus camaradas, así que de tener la opción de matarlo a usted o a otro, lo van a matar a usted por teabaguer, no lo olvide.

  • Si usted teabaguea, lo pueden expulsar y a sus compañeros del servidor en el que están jugando, aún si el servidor no tiene una regla explícita en ese sentido, así que téngalo en cuenta para su diversión y la de sus colegas.

  • Si usted teabaguea, es posible que le envíen mensajes privados insultándolo o con alguna imagen sucia y perversa para causarle shock, este alerta si acostumbra teabaguear.

  • Si un rival lo teabaguea con frecuencia y usted teabaguea de vuelta a ese jugador en específico cuando le dé muerte, no hay problema, “no hay pedo” dirían en otras latitudes.

  • Si usted “campea”, mata a un jugador y lo teabaguea utilizando esa táctica, sería muy mal visto por la mayoría de rivales y compañeros -¿Además de cobarde irrespetuoso?-.

  • Cuando se da muerte a alguien de manera muy graciosa y única, teabaguear es “generalmente aceptado”, pero como ya hemos dicho, no es una cuestión universal.

  • Si alguien es insistente en buscarlo para matarlo, aún sin gran diferencia en puntuación, y usted lo mata por su insistencia, teabaguearlo es excepcionalmente humillante para el perseguidor.

  • Si usted esta campeando y lo matan por la espalda o lo sorprenden y le dan muerte por cualquier motivo, una teabagueada va doler más que bajo casi cualquier otra circunstancia.

Ya expuestos los anteriores puntos, cabe destacar que el teabagging es una práctica tan común que ni siquiera los juegos más inocentes escapan de ella, Splatoon de Nintendo por ejemplo, un juego sin violencia y que inclusive tiene restringidas las interacciones de voz para proteger a sus jugadores, tiene una mecánica que no consiste en agacharse per se, pero que funciona prácticamente igual y -¿Adivinen?-, los niños calamares también se teabaguean o “squidbaggean”. Hoy en día no parece no haber escapatoria.

Que opinan ustedes -¿Hace a los juegos más entretenidos?-, -¿Es infantil?-, -¿Irrespetuoso?-. En The-Couch nos gustaría saber que opinan al respecto nuestros lectores, pero recuerden, en el mundo virtual siempre es la hora del té.

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