Si yo les digo que alguien “es peor que Chucky” o que a otra persona “se le metió Chucky”, todos saben lo que esas expresiones significan y además quién es el mentado personaje, incluso si nunca han visto ni una sola de sus películas en la vida. Conseguir este nivel de impregnación en la cultura internacional es un hito que pocas narrativas y personajes logran, pero el muñeco diabólico y asesino lo ha conseguido, y además ha podido escabullirse en muchas de nuestras pesadillas durante el proceso. Ahora, Chucky busca un nuevo medio para seguir poniéndonos los pelos de punta, y parece que el formato serial es el elegido.

A pesar de que este año el, para nada tierno, muñequito pelirrojo cumple tres décadas de haberse estrenado por primera vez, sus películas siguen alcanzando éxito entre la crítica y la taquilla por igual. De hecho, su más reciente entrega, Cult of Chucky, se estrenó apenas el año pasado y mantiene un 80% de puntuación en Rotten Tomatoes, una hazaña que no es nada fácil de lograr entre el género de terror.

Quizás por eso su creador, Don Mancini, no puede dejar de mirar hacia el futuro y las posibilidades que este alberga, y en sus más recientes fantasías ha imaginado una versión de Chucky más larga, más intensa y más llena de sangre. Esta vez, quiere llevar la trama a la televisión, con una serie de 8 episodios en las que el muñeco lleve a cabo su cacería.

No obstante, todavía no hay ningún contrato ni vínculo con ninguna cadena de televisión en específico, al menos según los reportes del sitio Bloody Disgusting, que es la fuente original de este reporte. Aun así, no dudamos que tras la noticia haya ya una fila de sitios de streaming esperando tras la puerta de Mancini con una propuesta, pues esta mezcla de nostalgia, éxito comercial, relevancia y trayectoria hacen de Chucky una propiedad intelectual perfecta para saciar la siempre creciente codicia de los ejecutivos hollywoodenses. ¿Será que de verdad el pequeño muñeco llega pronto a la pantalla chica? Habrá que ver qué pasa, pero en definitiva vamos a hacerlo con los ojos tapados, un grito en la boca y la luz prendida en la madrugada.

FuenteTomatazos
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