Detroit: Become Human salió a la venta a finales del año pasado en PC, luego de estar casi 18 meses como exclusiva de PlayStation. Ahora finalmente, hemos tenido la oportunidad de probar esta galardonada aventura gráfica de la desarrolladora francesa Quantic Dream, que viene a ser de paso, mi primer juego del género, no soy un gran fanático de este estilo, pero vaya sorpresa me llevé, ¡de lo que me había estado perdiendo!

No tengo duda de que el inicio del juego es mega emocionante, tiene una entrada fuerte, el primer escenario nos pone al límite en una situación de vida o muerte donde la integridad de una pequeña rehén pende de un hilo. En esta situación, conocemos las mecánicas principales. Los diálogos son el eje principal de la jugabilidad, durante las conversaciones, nos dan hasta cuatro respuestas para dar, escogemos la que queramos y listo. También hay partes donde usamos las habilidades de los androides para analizar pruebas (de crímenes) en los niveles, con ello recreamos vivencias que pudieron haber acontecido, lo cual sirve para abrir posibles vertientes narrativas en el futuro.

La trama en general se da bajo un contexto en el que el mundo está lleno de androides creados por la compañía Cyberlife, ellos, son idénticos a un ser humano: caminan, se expresan, parpadean, pueden sentir frío y cosas similares. La única manera de diferenciarlos a simple vista, son sus ropas, y una luz celeste que tienen en la sien. Su tecnología es tan avanzada que, un día, de la nada, estos robots tienen un extraño despertar.

Detroit: Become Human

Estamos vivos

Los androides de la ciudad de Detroit comienzan a sentir y pensar cosas que no están dentro de su software. Comienzan a sentir ira ante los maltratos de los humanos, le hacen frente a las injusticias, aman a otros seres vivos (y a otros androides), algo empieza a surgir dentro de ellos, parecen más humanos que máquinas; en este punto inicia el juego mental en que nos mete el desarrollador. Aquellos quienes se revelan ante sus amos, son llamados ‘divergentes’, son cazados como brujas porque necesitan un reseteo. Cuando ya la cantidad de divergentes es muy grande, todos se unen para hacerse sentir.

Toda la historia se desarrolla bajo la vida de tres de estas máquinas maravillosas, Kara, es una de ellas, su historia da inicio cuando su dueño la recoge en una tienda de distribuidores de Cyberlife, tras haber sido ‘atropellada por un carro’ tuvo que ser reparada. Bajo esta misma parte de la trama conocemos a Alice, quien será la acompañante de Kara. Otro de los personajes jugables es Markus, quien tiene como labor servir a un artista millonario en sus últimos días, la vida de Markus es soñada, y tendrá un giro radical, es él quien se convierte en la punta de lanza para el movimiento de libertinaje que inician los robots. Finalmente, nuestro androide policía, Connor, desarrollado por Cyberlife para ayudar a un amargado policía llamado Hank en la búsqueda de respuestas frente a la ola de divergentes que llenan de reportes y preguntas al departamento de policía de Detroit.

Estos tres personajes tienen cada uno su propia historia, que en cierto momento se cruzan, depende de nosotros en el 99% de los escenarios determinar las acciones que toman, incluso deberemos decidir si otros (humanos o máquinas) viven, o mueren. Porque los tres tienen posibilidad de morir, de vivir, de ser libres, o seguir en la esclavitud, esto anterior, bajo circunstancias que pueden ser sombrías, o que demuestren una gran valentía y moral. Lo hermoso de la historia que nos regala Detroit: Become Human es su amplia gama de posibilidades argumentales. ¿Cómo sabemos esto? Porque al final de cada capítulo veremos un diagrama de flujo relativo a dicho episodio, donde veremos los caminos que tomamos, y aquellos que pudimos tomar según las acciones que hicimos. Es bueno porque mi primer gameplay duró unas doce horas. Pero hubo muchos caminos que no tomé, y siento que bien bien, podría jugar el título unas tres o cuatro veces antes de llegar a ver todas las consecuencias posibles.

Detroit Become Human

Narrativa y jugabilidad

Como es de esperarse de Quantic Dream, la narrativa es fantástica, el trabajo realizado por los actores hace que todo se desarrolle fenomenal, es una obra súper creíble, los momentos de tensión realmente nos llevan a entrar de lleno en el juego, nos hacen pensarnos demasiado las decisiones que tomamos, pues sabemos que cualquier camino que tomemos tendrá consecuencias buenas o malas. Casi al final de mi partida, sin querer presioné el botón equivocado, teniendo somo desenlace algo que yo no quería que pasara, fue triste, porque toda la historia estuve pendiente siempre de hacer las cosas bien, pero ese pequeño error tuvo un final fatal que no me esperaba, pero a la larga, no me preocupa porque pienso pasarlo un par de veces más para mirar cada rama del diagrama.

La jugabilidad es excelente, en resumen, vamos por los niveles buscando pistas para avanzar, suelen ser zonas pequeñas donde vamos de un punto a otro haciendo una tarea que nos permita seguir adelante con nuestro objetivo. Para darles un ejemplo, en una parte de la historia con Kara, debía decidir entre robar una tienda para obtener dinero y dormir en un hotel, o pasar la noche en un lote baldío durmiendo a la intemperie, no parece tan complicado, pero debemos tener en cuenta que vamos con Alice, una niña pequeña que pasará frío si dormirnos en el lote abandonado, o podría pensar que somos malos si decidimos robar. Detroit: Become Human suele ponernos desafíos morales la mayoría del tiempo, y se vuelve complicado (en el buen sentido) elegir el camino correcto cuando quieres quedarle bien a alguien, pero a la vez quieres ser práctico. ¡Me encanta! y me castiga.

Siguiendo con el gameplay, en este existen muchos elementos de QTE, donde en determinadas secuencias de acción hay que ser rápidos para reaccionar ante eventos de peligro o acción, fallarlos también tiene sus consecuencias, pues pueden morir NPC’s y hasta alguno de nuestros androides, siempre hay que estar atentos si queremos que las cosas vayan según nuestros deseos. Lo que no me gusta es que a veces las opciones de respuesta en los diálogos son poco explicitas, digamos que algunas veces en una conversación importante podremos tener cuatro opciones para responderle a otro personaje y solo tendremos a escoger algo así como: ‘pragmático’, ‘frío’, ‘vida’, ‘cómplice’, entonces de ahí, hay al menos dos opciones que no se entienden muy bien qué quieren decir, por los que ante la duda, yo respondería alguna de las otras dos que sí entiendo.

Una de las mecánicas que más me gusta es la de visualización de eventos, en la que podemos prever los posibles resultados ante una situación X, optar por la mejor, y llevarla a cabo con pericia. Lo anterior es posible gracias al software tan desarrollado que utilizan los androides, son seres asombrosos, infravalorados por los humanos, y conforme avanza la trama poco a poco, desde mi perspectiva siento que tienen razón en sus motivos.

Detroit Become Human

Apartado técnico

Estéticamente el juego es de lo mejor que he probado recientemente, sus gráficos son excelentes, los detalles en cada escenario muestran un mundo futurista pero que todavía se siente actual y contemporáneo, con sus edificios de ladrillos, estructuras de metal, pero con muchísimos elementos de tipo holograma, como en las calles, donde los cruces peatonales son un holograma rojo o verde dependiendo de quién tiene la vía en un dado momento. También se ven estos detalles del futuro en las computadoras, son muy diferentes a como las vemos ahora, los paneles en las paradas de bus que anuncian cosas son reemplazadas por una imagen digital de lo que se se auspicie, los vehículos de aquellos que pueden pagarlo son autómatas, y las personas solamente deben sentarse a disfrutar del viaje. El ambiente logrado es fascinante, nos atrapa en sus entornos, se complementa en una gran armonía con la historia y sobretodo con la banda sonora que tiene unas formas de aparecer impecable, muchas veces los tonos tenues de la música pasan a volverse melodías dramáticas que a la misma vez pueden llenarse de acción en un dos por tres. Soundtrack, voces y sonido en general merecedores de nota diez.

En temas de rendimiento es un título aceptable, tiene distintas opciones gráficas con las que se puede maniobrar para tener el mejor performance en la PC que lo juguemos, de hecho, nosotros lo probamos en una computadora de gama media con un Ryzen 5 2600, 16GB de RAM, y una GTX 1080, con todos las opciones en ultra, y casi siempre el juego alcanzaba los 60 cuadros por segundo, ciertas escenas con muchas partículas, explosiones o movimiento hacen caer los FPS pero nada grave que afecte la diversión.

Importante comentar que a la hora de probarlo con mouse y ratón, ciertos comandos de movimiento con el mouse eran un tanto torpes, tuve que pasarme a usar el mando para poder realizar ciertas funciones (abrir puertas) correctamente.

Detroit Become Human

¡De lo que me perdía!

Al finalizar mi primer experiencia, puedo decir sin duda que Detroit: Become Human es una obra imperdible. No hay más que decir, su historia siempre nos sorprende, tiene momentos fuertes, pero luego nos saca las lágrimas con algo que nos toca el corazón. Tener en nuestras manos la potestad de tomar decisiones importantes que determinen el futuro de la humanidad, o el futuro de los androides nos pone verdaderamente a sudar a la hora de decidir qué hacer. Su rejugabilidad es otro punto alto, pasarlo varias veces es un pro, el doblaje a Español es bueno, pero les recomiendo jugarlo en Inglés porque se siente aún más real de dicha forma. Finalmente, me gusta pensar que uno de los finales que obtuve deja la puerta abierta a un segundo juego, pero otros finales me hacen pensar que quizá ahí se acabe, ojalá veamos algo nuevo en la próxima generación.

Por supuesto, no puede dejar de mencionarse una de las muchas enseñanzas que vemos en el juego, que es la de aprender a aceptar a nuestros semejantes. Entender que siempre hay un espacio para aprender a convivir con las personas que son diferentes a nosotros en cualquier aspecto, todos somos importantes, todos valemos mucho, y en Detroit: Become Human nos demuestran que la inclusión debería de ser siempre un must (elemento obligatorio) en nuestras vidas, respetar, y ser considerado con los demás ha de ser prioridad.

Detroit: Become Human

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Posted by Gamers Hub on Tuesday, June 2, 2020
Gameplay de las primeras 2 horas

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