Slay the Spire es un juego rogue-lite de estrategia con mazos de cartas. Esa es la descripción más sencilla que puedo dar, y aunque a simple vista sus estéticas indican que puede ser otro del montón, resulta que no lo es.

Existen tres personajes en Slay the Spire, pero solo tenemos uno disponible al inicio, todos tienen una habilidad especial única. El primero en estar disponible es Ironclad, su habilidad le permite obtener 6 puntos de HP al final de cada combate, The Silent (se desbloquea al terminar un nivel con Ironclad), tiene un poder especial que nos otorga dos cartas adicionales en cada turno, y finalmente, The Defect (se desbloquea al terminar un nivel con The Silent), un personaje que goza de la compañía de unos orbes que flotan sobre su cabeza, que atacan a los enemigos al final de cada turno.

Slay the Spire

En cada partida subiremos por los pisos de una torre donde podemos encontrar en su mayoría enemigos, aunque hay ciertas zonas especiales que tendrán un símbolo de pregunta, las cuales derivan en peleas, o en pequeñas escenas con pinceladas narrativas que pueden terminar muy bien, o absurdamente mal, pues en ellas podríamos salir con dinero, cartas, y hasta reliquias. Y eso es de las mejores cosas que tiene Slay the Spire: Sacarte de la partida en cualquier momento.

En el combate, siempre empezamos de primero, con escenarios estéticamente regulares, pero con dinámicas de juego tan variables que todavía después muchas horas de juego sigo viendo cosas nuevas. Pero bueno, los combates se conforman por dos fases que comentaremos abajo.

La fase del jugador: Le llamo así porque es la parte en la que podemos hacer todas nuestras maniobras, defendernos, atacar, usar poderes, habilidades, o gastar las preciadas pociones. En nuestra fase del turno siempre podremos ver la iniciativa que el enemigo tendrá, esto lo sabremos por un icono en la cabeza de los contrarios, si hay una pequeña imagen roja con algún tipo de arma, es que atacaran, si vemos un escudo, es que aumentaran sus defensas, y así con otro tipo de movimientos que pueden ejecutar. Al inicio, en nuestro tuno de hacer cosas, tendremos una cantidad determinada de energía, la cual indica cuántas cartas podremos usar en esta fase, cuando llegue a cero, no podremos usar más cartas que usen energía.

Slay the Spire

Los ataques también muestran la cantidad de daño que recibirá nuestro personaje, lo que nos da el chance de aplicar defensas que nos den el suficiente escudo para no recibir rebaja de vitalidad. Jugar a combinar cartas para crear una estrategia es vital, parte importante del juego, y necesario para seguir con vida el mayor tiempo posible.

Las cartas son muy variadas, en su tipo, y usos, las hay de habilidad, ataque, defensa, y poder. Dependiendo de lo fuerte que sea, la carta tendrá un valor necesario de energía para su uso. Entonces, por ejemplo, si en mi mano tengo una carta que cuesta 2 puntos de energía, esos puntos me rebajaran. No todas las cartas usan energía, pero las que no hacen uso de esta, suelen tener algún efecto extra para contrarrestar su uso gratuito.

La fase del enemigo: Después de hacer uso de nuestros puntos de energía, le toca al enemigo, que hará lo mejor que pueda para evitar que avancemos al siguiente paso del pergamino. Las batallas pueden ser muy fáciles, pero la mayoría del tiempo (sobretodo tras finalizar el primer pergamino) las cosas se pondrán cuesta arriba con enemigos complejos de mayor fuerza. Podemos enfrentarnos a un solo enemigo, o con hasta cuatro o seis a la misma vez. Hay mucho de suerte, pero la astucia con las cartas dictara el camino.

Al final de cada fila de casillas hay una pelea contra un jefe, donde de verdad hay que emplearse a fondo, pues tienen mucha vitalidad, ataques súper fuertes, y técnicas extrañas. Recordemos que al llegar a un jefe final es probable que tengamos pocos puntos de HP, pues no podremos recuperar la vida a menos que encontremos una fogata en el camino, usemos una pócima, o que tengamos una carta especial que nos ayude a subir la misma.

Slay the Spire

Como todo juego rogue-lite, perderemos nuestro progreso si morimos en algún momento de la partida, y en ese detalle viene el encanto. Nada más triste que finalizar una pelea contra un jefe, para que al iniciar el siguiente nivel mueras contra una el tercer enemigo en el camino. Slay the Spire es tan volátil, con cosas inesperadas, creemos que el juego esta en nuestro bolsillo, pero en realidad está esperando para darnos un golpe de autoridad. Es implacable.

La verdad no podría decir que hay algo que no me guste de este título, no osaría por de morir porque de eso se trata. No puedo decir nada malo en realidad. Es una experiencia tan sabrosa mientras dura, que cuando se acaba no tengo tiempo ni para quejarme antes de verme dando clic como un loco en el botón de nueva partida. Con la convicción de lograr llegar más lejos, tratando de no cometer los errores anteriores.

Slay the Spire es un título mega recomendado, puede ser un juego casual para quienes solo quieran entrar, luchar un par de veces, y salir (se puede progreso cuando queramos), o puede resultar ser algo serio y dedicarle bastante esfuerzo para intentar ir más allá de los intentos anteriores. Yo, tristemente no he podido pasar del tercer jefe, pero hoy voy a intentar hacerlo mejor que ayer.

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