*Reseña libre de spoilers*

El séptimo arte nos ha regalado muchos momentos cumbre a través de su historia, pero posiblemente nada se compare con Avengers Endgame, una película que no debería existir o al menos no debería funcionar como estrictamente cine. La historia que cuenta y que sirve como conclusión para un increíble ciclo de 22 películas es material de esos cómics que en DC llaman “Crisis” y en Marvel “Wars”, filmado y puesto en la gran pantalla con maestría. El cómo lograron sacar esto adelante los hermanos Russo es un caso de estudio y deja la duda sobre qué clase de pacto extraño con alguna entidad desconocida aceptaron.

No quiero decir con esto que Avengers Endgame sea una obra maestra del cine, como se lee en las redes sociales. No lo es; no al menos desde un punto de vista estrictamente cinematográfico. Ni siquiera estoy seguro de que sea la mejor película de Marvel y menos del llamado género de superhéroes, de hecho personalmente prefiero a su predecesora, Avengers Infinity War. Endgame tiene un ritmo peculiar y alguna comedia que puede resultar incómoda. Además, comete ciertos errores y huecos en la trama que son difíciles de ignorar.

A pesar de todo esto, Avengers Endgame marca un antes y un después en el mundo del entretenimiento, y es el cierre perfecto para este experimento exitoso, llamado Saga del Infinito. La magnitud de la obra que resulta ser Endgame y el alcance de sus logros genera que el espectador promedio deje pasar dichos errores y ni siquiera haga hincapié en ellos.

El filme es altamente emocional. El espectador que ha crecido con este universo va a gritar, desesperarse, reír, llorar, y no faltará el que no pueda contenerse y comience simplemente a aplaudir en algún momento u otro. No hay nada que realmente nos prepare para el juego final y la historia que hilvanaron los hermanos Russo para la conclusión de los Avengers originales.

De nada valen las teorías. Por el contrario, un punto fuerte del filme es su capacidad de sorprender incluso al espectador más sagaz en algún momento, debido a la manera en que ocurren los acontecimientos.

El viaje de los héroes

A pesar de que la trama es difícil de predecir, la paradoja es que la historia principal no es demasiado compleja; lo complicado era contarla en una pantalla de cine. Esto debido a la cantidad de pequeñas subtramas que suceden a la vez, la cantidad de personajes en su propio viaje personal y la necesidad de lograr mantener la estructura de los tres actos que se espera en una película comercial, en contraposición al tipo de narrativa que tendría la misma historia en un cómic.

Pasan demasiados acontecimientos, en muy poco tiempo, pero a pesar de ello el guión logra sacar la faena con creces. En parte, esto se debe gracias a sus tres horas de duración, pero sobre todo por vivir sobre los hombros de gigantes.

Sin embargo, existe un tema de ritmo que es sujeto a críticas. Cada acto se siente muy diferente al anterior. Sobre todo el primero podría calificarse de aburrido, y tanto este como el segundo tienen algunos diálogos que podrían recortarse sin que la película deje de funcionar de manera bastante similar. Del tercer acto, me referiré más adelante, pero me adelanto en decir que ese sí es la obra maestra que todo el mundo habla, el 11 de 10.

Ahora, volviendo al tema de los diálogos y el ritmo, aunque recortarlos hubiera sido posible, también hubiese resultado en una especie de sacrilegio. Avengers Endgame es una película hecha por fans para fans. Cada línea y cada conversación ayudan a generar empatía, a cerrar ciclos; es la calma antes de la tormenta, la pausa emocional necesaria antes del adiós definitivo.

El MCU no muere, pero sí lo hace esta primera etapa de su existencia y la película es auto consciente de ello. Esto es más evidente si vemos el filme varias veces, y es que donde antes veíamos una escena innecesaria, en subsecuentes vistazos es posible observar el significado real de la secuencia y sus sensibilidades ocultas. Incluso me atrevo a decir que ese malentendido primer acto será el favorito de muchos en los años venideros.

Un tema sobre el guión que vale la pena mencionar, pero que no es posible ahondar en un review sin spoilers es que la película decide resolver su conflicto con un elemento un tanto polémico, que cuando no se hace bien, siempre genera bastantes inconvenientes. El filme en general sobrelleva esto mejor que muchas películas anteriores que han planteado una solución similar, pero tampoco lo hace perfectamente. Más bien, la trama deja servida la polémica sobre posibles errores y huecos argumentales que serán motivo de tertulia en años por venir.

El servicio a los fans

Volviendo al tema de los fans, este es uno de los puntos altos de la película. La cantidad de fan service que hay en Avengers Endgame es inmensa, pero esto no debe verse como algo negativo. Por el contrario, los fans de los cómics de Marvel pueden sentirse agradecidos de haber nacido en esta época y poder vivir esta experiencia. ¿Quién lo hubiera imaginado cuando a muchos nos quemaron las Pepsi Cards de Marvel en los noventas? Y es que, ni el nuevo y mejorado Capitán América de los años 2000 podría entender ni encontrar todas las referencias que se encuentran en el filme con tan solo un primer vistazo.

Endgame es un trabajo de amor, un monumento para el mundo de los cómics, y el trabajo de genios como Jack Kirby, Steve Ditko y el famoso Stan Lee, que nos regaló su último cameo en esta película. Es un pesar el sabe que Stan no alcanzó a ver la cinta por apenas unos pocos meses, y digo esto porque Endgame es sobre todo una oda a las películas anteriores del MCU. Es Marvel viéndose a sí mismo en el espejo y preguntando quién es el más guapo. Es Marvel creando su propio tributo a su pasado, la famosa cereza en el pastel.

El tema es que dicha característica no puede verse solamente como algo positivo. Endgame requiere en parte un conocimiento casi total de la obra como tiquete de entrada para su completo disfrute. Esa es la razón por la cual la película realmente funciona a pesar de que no debería hacerlo, a lo que me refería al inicio, pero también puede ser la razón por la que no funcione para muchos.

Avengers Endgame no puede ser concebida o imaginada sin las 21 películas anteriores. Su guión lo tiene demasiado claro y lo toma como un hecho. La trama está muy ligada a los eventos que sucedieron anteriormente, y tampoco pierde el tiempo explicando las personalidades y habilidades de cada personaje. Es una trama que asume que ya todos conocemos el viaje de Tony Stark y que es un genio, o que todos sabemos cómo reaccionaría el Capitán ante una situación particular.

Desde mi punto de vista esto es un acierto y a pesar de que Marvel trató siempre de vender Endgame como una película aparte, es demasiado claro que se trata de una secuela de Infinity War; aunque al mismo tiempo es mucho más que eso. Esta es la parte 22, y el final, de una saga que inició en el 2008 con Iron Man 1, cuando imaginar algo como este filme era una quimera que ni siquiera el fan más acérrimo de Marvel podía soñar.

Habiendo dicho eso, la película sí se toma ciertas libertades con algunos personajes que van a causar disgusto en muchos fans. Incluso hay algunos que llegan a convertirse en elementos completamente cómicos, que no por ello afectan la trama, y que en mi opinión funcionan bien que mal dentro del tono de la película.

En un problema similar, otros personajes son completamente subutilizados. Se entiende un poco el porqué, pero no deja de causar ciertas dudas o una necesidad de mejores explicaciones para su falta de protagonismo.

Aunque en general, los personajes que sí salen, con cambios o no, lo hacen espectacularmente. Al final esta es una historia de cierre para los Avengers originales y, en ese sentido, las actuaciones de Robert Downey Jr., Chris Evans y especialmente de Jeremy Renner como Hawkeye y Scarlett Johansson como Black Widow se llevan aplausos. Creo que nunca habíamos visto a Natasha con la profundidad que se muestra acá, y la historia de Hawkeye es especialmente conmovedora en esta ocasión.

Parte del viaje es el final

Avengers Endgame es un cierre, que como he dicho antes, no carece de ciertos errores. Pero al final todo lo que sucede, bueno o malo, lleva al tercer acto del filme. Esta es la conclusión a todo lo que es e implica el MCU, y en el cual hay muy poco que criticar. Quizás sea posible hacerlo si nos ponemos muy estrictos, pero está completamente de más y no por mediocridad a la hora de realizar la crítica, sino por el impacto que logra este cierre.

La sección final del filme es tal vez lo mejor que se ha visto en el cine de acción en toda su historia. Aquellas películas de Simbad con esqueletos de slow motion, las batallas de indios contra vaqueros del género western, las dos veces que explotó la Estrella de la Muerte o la batalla final de El Retorno del Rey son escenas que nos trajeron directamente a este instante.

El momento cumbre de Endgame define desde ahora en adelante la palabra épico, es difícil imaginar un mejor final para la saga; el círculo se encuentra completo. La última hora tiene absolutamente de todo y lleva al espectador desde la zozobra hasta sentir cómo se nos pone la piel de gallina. Los estados emocionales pasan de una felicidad inmensa a la tristeza más profunda y por fin a la calma. La nostalgia y el agradecimiento son totales por estos 11 años, por este espectacular viaje.

Y es que no importa si Endgame es mejor que Logan o que The Dark Knight, no importa si es o no la mejor película de superhéroes, no importa si es una experiencia comparable con El Retorno del Rey, ni siquiera importa si el MCU es mejor o no que Harry Potter o Star Wars. Las leyendas no compiten entre sí. Por el contrario, se disfrutan, y ese es el único parámetro con el cual podemos valorar a Endgame. El filme vive en su propia liga, en su Olimpo particular, y es una experiencia de la cual estaremos hablando aún en 50 años. No se pierdan de disfrutarla en la mejor pantalla de cine que puedan encontrar, pues vale completamente la pena el boleto.

¡Gracias Marvel Studios! ¡Gracias a estos actores y a todos los directores involucrados! Lograron darle un merecido final a la saga y hacer de Avengers Endgame un filme imprescindible.