Los humanos hoy en día están haciendo cosas terribles al medio ambiente, la contaminación del mar, de los ecosistemas, la deforestación, y el agotamiento desmedido de los recursos, tendrán consecuencias en algún momento en el futuro lejano. Mucho de esto recordé mientras cursaba el inicio de Biomutant. En su historia, el título nos cuenta cómo una empresa despiadada hacía estragos en el ambiente arrojando toneladas de desperdicios en los océanos. Estos contaminantes terminaron por causar mutaciones en especies marinas que con los años desequilibraron el planeta hasta hacerlo trizas.

En ese punto entran los mutantes, monstruos, y demás formas de vida que habitan este colorido lugar. Nosotros tomaremos el rol de un animal peludo y habilidoso con las armas quien es el llamado a salvar lo que queda en la Tierra. En este pedazo de tierra habitan grupos de tribus que luchan por hacerse con el dominio del mundo conocido. En medio de ellos se encuentra el Árbol de la Vida, un gigantesco árbol que da vida a todo el valle donde toma lugar Biomutant.

Biomutant – The Couch

Biomutant tiene como primera gran misión que decidamos si unirnos a una tribu u otra. Unos tienen intenciones de deshacerse del Árbol de la Vida, en pos de conseguir un ‘borrón y cuenta nueva’ total, mientras que otros buscan que este siga siendo el medio de equilibrio del planeta. Una vez nos decidimos, nos cuentan que para poder convencer a la tribu contraria deberemos hacernos con el control de sus puestos de avanzada, que se localizan en zonas específicas del mapa, es algo parecido a cuando en Far Cry tenemos que luchar por territorios atacando lugares clave en el mapeado. En Biomutant, debemos conseguir hacernos con el control de todos estos para poder desafiar al líder de una tribu, y así lograr que estos se unan a nuestra causa.

Temprano en la trama veremos muchas escenas de flashbacks, nuestro personaje estuvo perdido por mucho tiempo y recuerda poco de su pasado, por lo que estos viajes a tiempos lejanos (son escenas jugables) nos llevan a recordar viejos amigos, lugares donde solía estar nuestro héroe, etc. Lo malo de esto es que justo cuando empezamos a sentirnos cómodos y metidos en el juego, llega uno de estos momentos salvajes en el que tenemos que jugar como la versión joven de nuestro protagonista, y se llega a sentir algo tedioso, casi tan cansado como cuando nos sacaban del Animus en Assassin’s Creed. Si bien la mayoría suelen ser triviales como la de aprender a nadar, donde me enseñan a nadar y eso se limita a moverse hacia adelante dos metros en el agua, algunas sí tienen un enfoque argumental importante, o inclusive con un trasfondo -personalmente moralista- como el que me hizo pensar en el planeta al inicio de este análisis, por ejemplo, en uno de estos reencuentros con el pasado conversamos con Gizmo -una suerte de inventor, él me pone a reciclar la chatarra que hay por doquier, y me enseña que aunque hagamos algo pequeño por el ambiente, si hacemos muchas de esas cosas pequeñas, a la larga pueden marcar una diferencia gigante para el mundo; Gizmo de paso nos muestra el sistema de crafteo. Esos pequeños detalles marcan una pequeña diferencia, pero no quitan que estos momentos se puedan tornar anti-inmersión. Para mi alegría con el pasar de un par de horas memorias cesan.

Biomutant – The Couch

La creación de armas es una de las mecánicas que tenemos a mano para elaborar nuevas herramientas que nos ayuden a vencer a nuestros enemigos, de las cosas que recojamos al lootear podremos crear armas y piezas de equipamiento para mejorar las estadísticas del personaje. Esta es sin duda la parte que más me gusta, pues de todos los objetos raros que encontremos, podemos crear armas súper locas, como la raqueta que convertí en un chipote chillón gigante con ataque devastador.

Mucho de lo mostrado en los vídeos previos al lanzamiento del juego nos daban la sensación de que el combate sería uno de los puntos altos -o si no el más emocionante- del juego, pero resulta que es un juego muy básico de armas y ataques cuerpo a cuerpo. Podemos disparar con pistolas o rifles, atacar de cerca con armamento melee, o realizar ataques especiales como ráfagas de fuego o arrojar una nube de veneno para mermar la vida de los enemigos, todo se siente muy simple, incluso la mecánica de cámara lenta al saltar+disparar se siente simplona. En un momento dado, podremos utilizar un robot tipo mecha, con el que es posible acceder a lugares donde la contaminación nos impide ir a pie, este robot es divertido de usar, es fuerte, puede atacar con sus brazos o usar una ametralladora. Una misión en particular trata de conseguir mejores piezas para el robot, repartidas por todo el mapeado y resguardadas por NPCs, estas mejoras harán que la máquina sea aún más formidable.

Biomutant – The Couch

Hay ciertos detalles en el equilibrio del combate que pueden mejorar, los enemigos son muy variados, hay de todas formas y colores, algunos son grandes con mucha fuerza, mientras que otros son escurridizos, incluso vienen por el aire con una hélice, pero odio que sin importar el nivel de estos (podemos ver la barra de salud y su nivel), un solo golpe puede bajar hasta la mitad de mi barra de salud, esto indica que sin importar el nivel, un desliz o error nuestro puede dar al traste con un ‘recargar la partida’. Esto me lleva a la parte fea, que es donde notamos que simplemente podemos hacer ataques a distancia con alguna arma para evitar ser golpeados, lo que hace que rápidamente el combate se vuelva repetitivo. A eso hay que sumarle que la cámara no ayuda mucho en momentos donde nos damos a golpes con varios personajes, puesto que no podremos ver bien si alguno se acerca por detrás, es molesto en ocasiones donde estamos en situaciones tipo 1 vs 4 o más.

En sí, esto no hace que los tipos malos en Biomutant sean complejos de vencer, solamente hace que cada lucha se sienta repetida y monótona con el tiempo. Un ejemplo para esto lo hallamos a la hora de enfrentar a los jefes, hubo peleas contra monstruos donde me fue más difícil ganar, que a la hora de luchar contra el primer jefe del juego, pues a este pude vencerle con facilidad simplemente con atacarlo a distancia. Y eso es algo que me causa cierto bajón, pues al ver a este jefe gigantesco, azul y peludo caer así de fácil, no me hace sentir bien, pienso en el trabajo que les llevó crearlo, para lo accesible que es despacharlo.

Me gusta mucho que las misiones secundarias invitan a explorar el mapa, incluso cuando estas hacen que tenga que desplazarme muy lejos de algún objetivo principal, pero bueno, vengo de jugar Fallout, y no es nada raro para mí andar de aquí para allá arreglando o encontrando algún artefacto necesario para X o Y. Personalmente descubrir los cientos de lugares hermosos creados por Experiment 101 me dejan boquiabierto, y aunque desearía encontrar más para hacer, recuerdo que este título fue desarrollado por un equipo de solamente 20 personas, y se me pasa.

Biomutant – The Couch

En el tema de la narrativa tenemos un narrador que nos traduce lo que sea que los NPCs digan, y aunque pareciera que perdemos el tiempo oyendo primero a los NPCs decir una frase en un idioma extraño, para luego escuchar la traducción del narrador, me gusta el tono que tiene la narración -recomendado ponerlo en Inglés. Biomutant tiene también un sistema de moral denominado Aura, que puede ser oscura, o de luminosidad, donde según nuestra elección en ciertos diálogos o acciones en el juego nos darán una nota.

El desempeño en PC es fantástico, con excepción de un par de momentos done el juego tuvo unos bajones de FPS, todo corre perfecto, lo jugamos a 60 FPS, con todo en máximo a 1080p, con un equipo de gama media conformado por 16gb RAM, Ryzen 5 2600, y una GTX 1080. Estéticamente Biomutant es maravilloso, me encanta, me fascina sus paisajes, quisiera ver un poco más de vida en él, como el sonido de pájaros, o que se sienta más vivo el bosque brisas más ruidosas, pero recuerdo aquel esfuerzo de 20 personas, y otra vez se me pasa.

Siento que Biomutant es un juego regular, solo destaca visualmente en el mundo hecho en torno a su trama, tristemente hubo mucho hype alrededor de él, sobre todo por el tiempo que no supimos nada y de la nada mostraron ese trailer con gameplay que a algunos les encantó, y bueno, en realidad lo que vimos es lo que hay en Biomutant, pero ya a la hora de sentirlo uno mismo en el mando o en el teclado, es otra cosa mariposa. A mí me gusta en general, pero no pasa de un juego ‘recomendado’.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí