Ha sucedido. Las especulaciones resultaron ciertas y hoy por fin se anuncia oficialmente que Disney es el nuevo propietario de las divisiones de cine y televisión de Fox, así como su afiliada FX.

¿Qué significa eso? Mucho. Son muchísimas las implicaciones en términos de derechos de franquicias, posibilidades narrativas, ingresos y egresos para las empresas, el poder sobre las acciones de la bolsa de ambas y por ende sobre la economía estadounidense, el aumento de poder que adquiere Disney al convertirse en una corporación todavía mayor, la cantidad de empleos que se pierden en Hollywood… En fin. Podríamos dedicar todo lo que resta del año únicamente a escribir y analizar esta nueva unión, y nos sobrarían temas. Entonces, vamos a limitarnos en este artículo a presentar aquellos más relevantes para el mundo geek del fanatismo y las historias de aventura, ciencia ficción y fantasía. Si desean leer el comunicado oficial de las empresas en su totalidad (el idioma inglés), pueden hacerlo acá. En caso contrario, continúen leyendo y les cuento lo que más importa.

¿Qué fue lo que compró realmente Disney? La forma más resumida de decirlo es que Mickey Mouse le lanzó muchísimo dinero a Fox a cambio de su división de entretenimiento, pero realmente la respuesta es mucho más compleja. La compra trae a la tierra de Walt a 21st Century Fox, la cual incluye Twentieth Century Fox Film and Television Studios, algunos negocios de cable y televisión internacional y algunos canales deportivos regionales en Estados Unidos.

Disney también adquirió FX Networks, National Geographic Partners, Fox Sports Regional Networks, Fox Networks Group International, Star India y el 30% de las acciones de Hulu que le pertenecían a Fox. Además, algunas instancias de Sky en Europa pasan a ser de la empresa de las princesas, tales como Sky plc, Tata Sky y Endemol Shine Group.

Por su parte, Twentieth Century Fox Film and Television Studios compendia una gran gama de casas de producción sumamente importantes y reconocidas en Hollywood, como Twentieth Century Fox, Fox Searchlight Pictures y Fox 2000, las cuales están detrás de grandes nombres como The Grand Budapest Hotel, Hidden Figures, Gone Girl, The Shape of Water y The Martian. Además, con respecto a la televisión, Twentieth Century Fox Television, FX Productions y Fox21 pasan a manos de Disney. Todas ellas son grandes empresas que han producido series como The Americans, This Is Us, Modern Family, The Simpsons.

Es importante aclarar que la compleja manera en que opera Hollywood significa que, por ejemplo, Modern Family era producido por Fox pero se transmitía en ABC, un canal que ya era propiedad de Disney desde hace años. Por el contrario, Gotham, la serie que cuenta la historia del joven Bruce Wayne, ha sido transmitida desde sus inicios a través de la televisora Fox pero sus episodios son producidos por Warner Bros.

¿Qué no compró Disney? Muy poco. El canal de Fox Broadcasting y sus estaciones, Fox News Channel, Fox Business Network, FS1, FS2 y Big Ten Network, los cuales ahora se separarán en una compañía aparte y se volverán un dolor de cabeza para sus accionistas.

Quizás lo más relevante acá, o lo que deja más duda, es que Fox, el canal donde se transmiten The Gifted, The Simpsons, Family Guy, Brooklyn Nine-Nine, Gotham, entre muchos otros, no es de Disney, pero ahora la gran mayoría de su contenido sí lo es.

Esto significa que la compañía del ratón podría perfectamente cancelar ya mismo (bueno, a partir del momento en que se finalice el papeleo y el traspaso de acciones) todas esas series, decidir que a partir de ahora se transmitirán en nuevos canales o que se volverán exclusivas de Hulu, por ejemplo.

No obstante, Fox debe continuar teniendo una parrilla de programación completa, por lo que deberá intentar llegar a acuerdos de compra de derechos de transmisión con el nuevo propietario de sus programas, transicionar a un canal más dedicado a deportes, noticias y televisión de realidad, o pensar en invertir en más contenido producido por terceros, como el ya mencionado caso de Gotham.

¿Cuánto pagó Rico McPato por todo? Esto también es confuso. La respuesta más simple es $52.4 billones de dólares, pero esto corresponde a acciones en la compañía. No fue que un ejecutivo con orejas de ratón entró a Fox con un maletín lleno de billetes y lo puso sobre la mesa. Entonces, dicha suma requiere de algunos ajustes, no toda será embolsada realmente en dinero y parte de ella se paga en acciones de Disney para cada accionista de Fox. Es un tema realmente complejo para el que yo, habiendo estudiado cine y no economía ni comercio, estoy absolutamente NO preparado para explicar. Sin embargo, en términos coloquiales podemos asegurar que fue un montón de plata.

¿Cómo nos afecta esto a nosotros, los mortales que vamos al cine y no tenemos acciones en Disney? Ahora sí, quizás lo más relevante. Las principales consecuencias que puede tener este negocio en nuestra ñoñada son las siguientes:

  • Primero lo obvio. Disney va a poder por fin completar sus dos mayores franquicias hasta el momento, Marvel y Star Wars. La primera, porque los X-Men y Fantastic Four regresan a Marvel Studios. Eso significa además que una gran gama de personajes como Galactus, Silver Surfer, Deadpool y muchos otros que han aparecido en los filmes de Fox y por ende eran inaccesibles para el MCU, ahora formarán parte de él o al menos podrían hacerlo. En cuanto a Star Wars, el problema era que los filmes originales de George Lucas tenían sus derechos de distribución en manos de Fox. Ahora todo está bajo un mismo gran zapato amarillo.
  • En una nota relacionada, todo el contenido, personajes y mundos narrativos que acaba de adquirir Disney ahora tendrán el peso y apoyo completo de sus gigantescas redes de mercadeo, producción de mercancías y distribución. Algo que Fox, al ser más que todo un estudio de cine y TV, no tenía tan marcado. Es decir, que probablemente podremos esperar una explosión de ropa, libros, juguetes, atracciones en parques temáticos, videojuegos, series animadas en Disney Channel, etc. de muchas franquicias que antes no tenían tanta parafernalia mercantil a su alrededor.
  • El repertorio de títulos para los que Disney tiene derechos de producción y distribución acaba de volverse exponencialmente mayor, y eso son muy malas noticias para Netflix. Ya de por sí había trascendido hace tiempo que la nueva dueña de Fox estaba en planes para crear su propio servicio de streaming, y que de hacerlo todas sus series originales de Netflix, como el universo de The Defenders, dejarían de estar asociadas a la casa de Orange Is The New Black. Ahora lo que se especula es que Disney no necesita hacer su propio servicio de transmisión porque prácticamente es dueña de Hulu, pero no sería de extrañar que de repente una gran tajada del contenido en Netflix desapareciera y se volviera exclusivo de la competencia. Incluso títulos que, hasta ahora, jamás habrían esperado ser asociados a Disney.

¿Por qué Hollywood no está tan contento con la compra? Por muchas razones, pero entre ellas la principal es por la pérdida de empleos, y yo sé que esto no nos afecta directamente a los geeks y prometí enfocarme específicamente en dichos aspectos. Lo que pasa es que es importante dimensionar que no todo es color de rosa con un cambio tan grande como este.

En el comunicado oficial, Disney indica que «con la adquisición se espera reducir al menos $2 billones en costos debido a las eficiencias realizadas a través de la combinación de negocios». Esto básicamente significa que cientos, sino miles de personas, no sólo en Estados Unidos sino en compañías productoras asociadas a Fox, van a dejar de percibir ingresos. Para qué seguir contratando un técnico en reparación de equipo que empleaba Fox, si mejor mantengo mi relación comercial con el que me arregla cosas en Disney, sólo para poner un ejemplo.

Muchos acuerdos, contratos, franquicias y relaciones laborales van a acabar, porque es natural que Disney quiera tomar sus propias decisiones sobre las propiedades que ahora son suyas, y quiera darle más trabajo a quienes siempre han laborado con ellos en lugar de mantener acuerdos con quienes trabajaban para Fox.

¿Y en conclusión? Así las cosas, lo que se maneja actualmente es una gran incertidumbre. Cualquier cosa puede pasar. El futuro de proyectos como la nueva serie de películas de New Mutants quedan en el aire. La duda sobre cómo manejará su nueva casa la figura de Deadpool es tal vez la interrogante más significativa. El futuro de Fox como canal es incierto. Mucha gente teme por sus trabajos. Muchas series podrían ser canceladas de repente y otras que no estaban tan bien en los ratings podrían ser renovadas, porque Fox no tiene cómo llenar su programación y es mejor viejo conocido que nuevo por conocer.

En cualquier caso, todo se irá aclarando poco a poco, y es muy probable que las consecuencias no sean tan desastrosas como muchos de nosotros las imaginamos. Yo, en lo personal, dudo mucho que Disney vaya a meter cabeza arruinando algo como Deadpool si ha tenido tanto éxito, pero no hay forma cierta de saberlo. Últimamente he terminado la gran mayoría de mis artículos con «tendremos que esperar a ver qué sucede», pero en ningún caso ha sido tan apropiado como en este.

Lo unico que podemos decir con certeza es que va a haber muchísimos cambios, que esta adquisición va a traer infinidad de consecuencias positivas y negativas en Hollywood y que Disney cada día es más poderoso.

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