Hace un poco más de una década, un grupo de amigos nos reuníamos en un bar de la Calle de la Amargura todos los viernes a las 6:00 p.m.; aunque había buena comida y bebida, esa no era la razón de nuestra reunión en ese bar, los cinco y muchos de los clientes del bar seguíamos fielmente Dragon Ball. En nuestro caso vivíamos en Alajuela, si tomábamos el bus no llegaríamos a tiempo para poder ver el capítulo, así que la elección era simple llegar más tarde a nuestros hogares, pero con el corazón contento.

De todos los viernes, guardo especial memoria de uno; sé muy bien que la escena no será ajena a muchos de ustedes, Freezer había desatado su tercera transformación y la batalla era intensa, apuntó con su dedo a Krilin, lo elevó por los aires, el silencio en el bar era total, nos movíamos en un plano de existencia diferente, la realidad de la Calle de la Amargura no nos afectaba, lo único que escuchábamos era a  Gohan y Goku que ordenaban a Freezer que lo soltara, pero en un instante, las últimas palabras de Krilin fueron pronunciadas:¡¡¡¡Gokuuuu!!!, en ese momento nuestro cerebro estaba procesando que Krilin había muerto (esto sucedió antes de todas las muertes posteriores), varios quejidos se dejaron externar, algunos incrédulos expresaban que esto no podía estar pasando, todo el bar en ese momento estaba en duelo por nuestro amigo caído; pero no tuvimos tiempo de llorarlo, de golpe el dolor paso al asombro, algo estaba pasando con Goku, y todos los ojos en  el bar seguían atentamente los eventos, “eres un maldito” le dijo a Freezer mientras los rayos caían en todo Namekusei y la tierra se desquebrajaba, pero como si la incertidumbre no fuese suficiente, el cabello de Goku se transformaba en amarillo; recuerdo que  algunos hablaban en el bar, pero en ese momento solo esa transformación importaba; Goku grito al cielo y ante nosotros apareció nuestro saiyajin con un inmenso poder rodeado de un aura dorada, para nosotros en el bar fue algo sorprendente, nosotros estuvimos en Namekusei con él, nosotros fuimos testigos del súper saiyajin.

 

Y sin caer en un análisis de Dragon Ball, les comento que esta serie vio la luz hace treinta años, está  inspirada fuertemente  en una obra china llamada “viaje al oeste”, la cual nos cuenta la historia del rey mono, quien busca textos sagrados en el oeste, utiliza un bastón mágico, viaja en una nube y tiene rasgos de mono como la cola, muy familiar verdad. En la versión que conocemos, seguimos a Goku desde que era un niño y sus aventuras a través del mundo y con sus grandes amigos y muchas veces compañeros de batalla; buscamos con él y Bulma las esferas del dragon, entrenamos con el increíble (y viejo verde) del maestro Rochi y perfeccionamos el Kamehameha, enfrentamos grandes enemigos en los Torneos de artes Marciales, luchamos contra la Red Ribon, derrotamos al Rey Picoro Daimaku, vencimos a los saiyajines del espacio, a Freezer, a los androides, a Cell, levantamos nuestras manos para darle energía a la Genkidama, entrenamos en la cámara del tiempo, vencimos a Majin Buu y deseamos que reencarnara, hemos vuelto de la muerte para seguir luchando por los que amamos… hemos vivido tanto con esta serie, definitivamente también somos guerreros Z!

 

Y es que Dragon Ball va más allá de lo épico, el trabajo del Maestro Akira Toriyama, transcendió los límites de su propio género, en su nube voladora viajo por el mundo y fue aceptado en el corazón de muchos espectadores, con batallas que nos obligan a ver otro capítulo, momentos épicos que nos llenan de orgullo; un gran ejemplo el Kamehameha de Goku y Gohan contra Cell, la magia de Dragon Ball reside en su fórmula simple pero bien aplicada, la lucha del bien contra el mal; por eso otakus o no otakus, jóvenes y adultos, hombres y mujeres se han convertido en seguidores y amantes de la serie.

Dragon Ball es parte innegable de la cultura popular, ya que no existe otro anime que tenga el alcance que Dragon Ball tiene;  para muchos es parte de sus vidas o de sus cuerpos,  cientos de cosplays se han realizado en su honor, videojuegos, películas, libros de colorear, bebidas, canciones bueno creo que comprenden el punto, Dragon Ball llegó para quedarse. Solo resta desearle unas grandes felicidades y un profundo y sincero gracias, 30 años pasaron pero su historia no ha terminado.

 

 

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