Hace unos días se armó una pequeña controversia en un rincón de la web, porque un jugador que recibió Dragon Ball FighterZ anticipadamente comentó que el juego tenía loot boxes. Como cualquier lector aunque sea ligeramente vinculado con el mundo de los videojuegos sabe, en estos tiempos esa clase de elementos se han convertido básicamente en el mal personificado, y pueden sumir cualquier juego en el odio de los fans con solo ser mencionados. Sin embargo, para fortuna del más reciente título inspirado en el multiverso de las esferas del dragón, todo se trata únicamente de un malentendido.

En efecto el juego tiene su propia versión de los loot boxes, llamados Z capsules, unos paquetes que los usuarios pueden comprar para recibir algunos premios cosméticos aleatorios, que pueden ir desde avatares, íconos y figuras digitales hasta nuevos colores y apariencias para sus personajes favoritos. No obstante, a diferencia de otras calamidades como los loot boxes de Star Wars: Battlefront 2, donde los fans acusaron a sus desarrolladores de convertir estas cajas en una limitante, la cual requería invertir dinero real para avanzar en la historia con eficacia, los boxes de Dragon Ball son gratuitos y se compran con dinero ficticio que se gana al jugar. Además, sus premios no dan ventajas a nadie, simplemente aumentan la diversión y estilo visual del juego.

La forma en que funcionan estos paquetes aleatorios en FighterZ es muy similar a la de otro juego creado por Arc System Works, Guilty Gear Xrd, donde los jugadores van a una especie de lobby donde el avatar personalizado de cada personaje puede invertir dinero ficticio, ganado al jugar, en comprar elementos de personalización meramente estéticos. En este caso, el lobby funciona como una especie de aldea parecida a la de Animal Crossing, donde hay una tienda para comprar Z capsules utilizando Zeni, el dinero gratuito del juego.

1000 Zeni le permiten a un jugador comprar una caja y este puede comprar un máximo de 10 a la vez. Normalmente, los Zeni se consiguen cumpliendo metas o ganando batallas en el juego, y cada premio puede dar un promedio de 150 o 300 Zeni, por lo que comprar una caja no es tan difícil.

Además, en caso de que los jugadores abran una caja y obtengan un elemento repetido, este se convierte de manera automática en otra forma de dinero gratuito, las Premium Z Coins, unas monedas doradas que al recolectar 10, pueden ser canjeadas por premios especiales, únicos y que los usuarios aún no han conseguido. Sin embargo, aunque las palabras Premium y Coins puedan confundir a algunos, el dinero real sigue sin emplearse.

En este caso, entonces, la diversión de descubrir premios aleatorios, ganar dinero para canjear por mejoras a nuestros personajes o la capacidad de personalizarlos aún más, y la remuneración al cumplir metas y objetivos se convierte en un catalizador de la diversión del juego y no en una forma de sacarle más dinero a los fans de un título. De ser así, los loot boxes nos encantan, pero de otra forma, continúan siendo cajas de Pandora que dejan salir el mal y atrapan la diversión una pobreza a la vez.