Aunque muchos llevamos años escuchando hablar sobre Dungeons & Dragons (D&D), son pocos los que realmente se atreven a conocer este mundo y dejarse llevar por el juego. Esta es mi historia con D&D.

Mi primer acercamiento a esta aventura fue en la universidad, cuando un grupo de amigos me invitó a jugar, ilusionada accedí. Lastimosamente, nunca nos pusimos de acuerdo en hora y lugar. Me dijeron que llegara a armar personaje, no entendí a qué se referían. Lo dejé morir.

Pasaron los años y, por cosas de la vida, conocí a un Dungeon Master que andaba buscando jugadores para una nueva campaña. Muy emocionada, sin saber bien en qué me metía, le dije: “Cuente conmigo”.

Entonces ocurrió lo que nunca creí. Recibí un mensaje para jugar. Superando todas las expectativas, llegamos 5 personas el día acordado listos para comenzar una campaña. Fue así como superamos el primer obstáculo al comenzar a jugar D&D: Organizarnos y jugar. Éramos 4 miembros de la party y nuestro Dungeon Master.

Una vez todos reunidos me surgió una duda, “pero, ¿cómo se juega?”

¿CÓMO @&%#s SE JUEGA D&D?

Resumido en un tweet, Dungeons and Dragons es un juego grupal de storytelling.

El Dungeon Master (DM) es el Dios del juego, literal. Es la persona que prepara una historia fantástica de aventura dentro de un universo determinado (ya sea el universo original de Dungeons and Dragons o uno distinto). El DM cumple el rol de narrador omnisciente, describiendo a los jugadores lo que ven y escuchan. Básicamente, controla todos los aspectos del juego a excepción de las acciones de los jugadores.

Así que, si el DM dice que comienza a caer una lluvia de meteoritos de hielo, mejor buscar un lugar para refugiarse.

La historia creada por el DM está pensada para ser vivida por los personajes de la party (los otro jugadores). Esta historia debe tener obstáculos y un objetivo a cumplir. Muy generalmente, es una historia de Monomito (viaje del héroe).

Los jugadores son quienes controlarán la party, y esta corresponde al grupo de personajes que se encargará de convertirse en los protagonistas de la historia. Conforme se desarrolla la trama irán tomando decisiones y caminos con base en la “maqueta” de historia construida por el DM.

Al jugar D&D se cuenta una historia de forma cooperativa, pero no solo se cuenta, sino que también se vive.

El Gameplay

Cuando hablamos del gameplay (modalidad de juego), D&D tiene 3 pasos

  1. El Dungeon Master describe el contexto y el ambiente, narra lo que sucede alrededor de los jugadores e interactúa con ellos interpretando a los NPC (Non Player Characters) o todos aquellos personajes que habitan la historia y que no son interpretados por miembros de la party.
  2. Los jugadores describen las acciones que quieren hacer y cómo proceder. De ser necesario, tiran dados para calcular el nivel de éxito o fracaso de sus acciones o la probabilidad de que estas sucedan realmente.
  3. El Dungeon Master indica si lograron o fracasaron en su acción con base en toda la información con que cuenta acerca del mundo, el personaje y el resultado de los dados.

La mejor forma de entender el gameplay de D&D es sabiendo que este juego es el papá de todos los RPG (role-playing game). Así que si aman Final Fantasy (y abren su mente un poco), D&D les va a parecer increíble.

¿Qué es eso de los dados?

Los dados son el eje central del juego. Hay 7 tipos de dados, cada uno con sus distintos usos. El éxito de una acción siempre va a estar supeditado por el número que salga en el dado. En el juego, mucho se resume a sus dados contra los míos, el que saca más alto gana la acción.

Por poner un ejemplo, si los personajes están en una batalla, la decisión de quién ataca primero va a ser dictada totalmente por el poder de los dados, así como el daño de ciertos ataques es decidido también por los resultados numéricos de una o varias tiradas.

¿QUÉ NECESITO PARA COMENZAR A JUGAR D&D?

Un Dungeon Master

Dentro de mi ínfima experiencia de UNA campaña puedo decir que lo más importante para comenzar a jugar D&D es un DM comprometido. Una persona que ame el juego y tenga experiencia.

Esta es la persona que sostiene con su imaginación el universo en el que se va a desarrollar la historia. Así que (literalmente) cada master es un mundo.

De hecho, encontrar un DM es tan difícil como encontrar pareja. Tiene que ser una persona a la cual uno quiera creerle sus locuras, volverse parte de ellas e incluso, a veces, obedecerle.

Pero también una persona con la que se puedan tener discusiones y negociaciones. Es quien delimita el gameplay, y así como en los videojuegos, nadie quiere jugar bajo un gameplay que odie, por mejor que sea la historia.

Sin DM no hay partida. Por eso tiene que ser una persona comprometida, que pueda asistir siempre a las sesiones y no tenga imprevistos a media campaña.

De las experiencias más frustrantes para los jugadores primerizos es encontrarse con un DM que no tiene idea de lo que está haciendo, que no desarrolló una historia congruente para la campaña o simplemente no conoce el juego. La fluidez a la hora de jugar es clave para tener una buena experiencia de juego en D&D.

Crear el personaje

Cada jugador debe crear un personaje. Este debe tener una raza y una clase. Estas dos cosas determinarán las habilidades y el rol que el personaje tendrá durante el juego. Más allá de estas dos características se debe elegir cómo se va a ver el personaje, ponerle un nombre y asignarle una edad (siempre es bueno buscar una imagen de referencia para que los demás puedan visualizar al personaje. Esto hace todo más “real”).

Mi DM nos pidió que le escribiéramos a nuestro personaje un backstory y viviéramos nuestro juego con base en ella. Crearle una personalidad y un pasado a quien usted interpretará durante meses ayuda a que los personajes sean mucho más que nosotros mismos.

Saber que esta persona de ficción debe responder y comportarse en función de todo lo anterior, es de lo más emocionante, gracioso y retador de las interacciones en el juego. Es un poco raro pensar que este personaje que yo creé, es quién voy a ser durante las partidas. Pero es raro/chiva.

Personas comprometidas

Al iniciar la campaña se tiene que delimitar cada cuánto se va a jugar, qué días, qué horas y dónde. Respetar esto al 100% es muy difícil ya que, queramos o no, todos tenemos vidas. Por eso las personas comprometidas son clave. 4 semanas en que no se pudo acordar una sesión para jugar y pueden tener por seguro que esa campaña no tiene futuro.

I M A G I N A C I Ó N

El role play no es como lo venden. No se necesitan disfraces ni nada similar (claro, que el que quiera usarlos está más que bienvenido). La clave con D&D es perder la vergüenza y dejar la imaginación volar, poder convertirse en su personaje y poder hablar por él dentro de la campaña, tener la confianza de narrar las acciones del personaje o, para los más atrevidos, hacerlas en mímica.

EL PODER MÁGICO DE LA AMISTAD

*comienza a sonar música de opening de Shonen*

Continuando con mi historia… (si recuerdan yo estaba contando una historia y luego dejé de hacerlo, pero ahora voy a regresar a ella).

…fue así como me comencé a reunir todos los domingos con otras 4 personas a las cuales no conocía mucho. Como yo no sabía nada del juego, entre todos me fueron ayudando a comprender los conceptos básicos y la forma de crear a quien sería mi personaje durante el juego.

Con el paso de las semanas recibimos a nuestro último integrante (un elfo muy guapo con un pasado misterioso) y nos consolidamos como una party oficialmente.

Nuestros personajes eran compañeros de aventura, una familia. Nosotros nos convertimos en amigos. A través de nuestros personajes nos llegamos a conocer tanto a nivel ficticio como personal.

Nos reíamos, comíamos cosas ricas mientras jugábamos, nos hablábamos entre semana para comentar cosas que solo nosotros entendíamos. Jugar D&D se volvió el momento favorito de mis semanas y, según me dijeron, también el favorito de ellos.

Con estas 5 personas he aprendido cómo usar de mejor forma mi magia druida, cómo resolver acertijos y cómo sospechar de todos los NPC

Nos han salido lágrimas, hemos gritado de la emoción, hemos reído hasta llorar, hemos derrotado a los malos y nos han derrotado a nosotros.

Todos los sentimientos que he experimentado jugando D&D son tan reales que no tienen comparación con lo que me ha provocado ningún otro juego. Es justo en eso que radica su magia. Si yo como jugador me dejo llevar y abro mi mente, todo va a ser real por un momento. Hoy, gracias a D&D, tengo recuerdos reales de momentos increíbles y amigos reales con los que quiero seguir jugando.

Realmente no sé si me cambió la vida, pero no es una hipérbole decir que es increíble de jugar.

En el momento de publicación de este artículo, mi party y yo vamos a estar en la última sesión de nuestra campaña, vamos a enfrentar a Ozma y a salvar el mundo. Deseennos suerte.

 

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