En julio, el jefe de programación de HBO prometió que la temporada final de Game of Thrones tendría su debut en la primera mitad del 2019. No obstante, nuevas declaraciones del supervisor de efectos visuales de la serie, Joe Bauer, parecen indicar que dicha ventana de lanzamiento va a resultar muy difícil, pues los efectos especiales de los 6 episodios de cierre no estarán listos sino hasta después de mayo.

“Vamos a estar [trabajando fuertemente] en la temporada 8 hasta mayo del 2019”, le aseguró Bauer a The Huffington Post. “Así que faltan 8 o 9 meses todavía. Pero la precuela comienza a filmarse en febrero, por lo menos el piloto. Así que todavía tendremos mucho que hacer de la temporada 8 cuando ellos comiencen”.

No obstante, ese no es el comentario más preocupante del supervisor. Ya ven, para que una serie sea considerada para los premios Emmy de un año en particular (la versión de los Oscar de la televisión estadounidense), sus episodios deben transmitirse entre mayo del año anterior y junio del año de la premiación. O sea, que para que GOT sea considerado para la gala del 2019, sus capítulos deben estar en pantalla antes de mayo del próximo año y ya Bauer comentó lo difícil que eso sería. Así que a ese respecto el hombre agregó:

“En dos años seremos elegibles [en los Emmy] por nuestro trabajo en la temporada 8, la cual estamos apenas iniciando”, esto coloca a Game of Thrones en una ventana de lanzamiento muy corta, si tanto las declaraciones de Bauer como las del jefe de programación del canal van a resultar ciertas. La serie estaría dando inicio en junio y cualquier contratiempo la retrasaría aún más.

Quizás por eso resulta normal que, en el siguiente adelanto de todas sus tramas para el próximo año, HBO decidiera no mostrar más que unos cuantos cuadros de lo que veremos en el futuro de GOT. Nada de sus efectos especiales está completado, así que un breve abrazo entre Jon y Sansa es todo lo que tenemos derecho a ver por ahora.