Hace unos días salió la segunda parte de uno de los metroidvanias mas coloridos y políticamente arriesgado de los últimos tiempos, y es que a pesar de la gran cantidad de este tipo de juegos salientes en las ultimas fechas, Guacamelee destaca por su humor irreverente, su aplicación de memes viejos y su exageración de estereotipos clásicos en forma de sátira (toma eso Mario Charro).

En el modo normal, el juego provee unas 10-12 horas de juego de principio a fin, donde rescata elementos del juego anterior, iniciando con sus geniales y características referencias a otros juegos y cultura pop, además, cumple con refrescar la memoria de los movimientos y el modo juego de frente a la nueva trama.

En un inicio, las habilidades son las mismas de la primera entrega, sin embargo, más adelante relucen las variantes de Guacamelee 2, con mas entrenamientos y nuevas mejoras, las cuales le dan mayor dimensión a los acertijos más adelante, al igual que en el primero, entre mas opciones de movimientos, mas complicados se vuelven los acertijos.

Drink Box Studios sabe trabajar muy bien con su fórmula, logrando combinar una dificultad con reto para todo tipo de jugadores con una trama divertida de fuerte comedia y critica propia, cuidándose de colocarse el blanco en la frente a los extremistas sociales, y lo más importante, no cae en utilizar esta herramienta como mecanismo principal para vender el juego, sino mas bien propicia una genial experiencia como videojugador.

Mi recomendación personal, si son obsesionados con completar el juego al 100%, es que lo jueguen en la dificultad difícil, si bien el reto es grande, no deja de ser sumamente divertido. El juego está actualmente para las plataformas de PS4 y Steam.