Luke Cage, segunda temporada: Un invencible bien escrito

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Hay cierta clase de superhéroes que no me gustan: los invencibles e invulnerables. Como ejemplos puedo citar a Superman y el Dr. Manhattan, pues algunas veces se vuelven un Deus Ex Machina de tramas interesantísimas que al parecer se van a resolver con puro ingenio, pues el villano esta vez no les deja escapatoria, solo para que al final resulte que llega uno de estos héroes y se echa abajo el plan del villano de un solo golpe.

Por ello, escribir villanos para estos héroes es sumamente complejo y temía que a Luke Cage le pasara lo mismo, ya que Power Man había afrontado antes no solo un arma que podía atravesar su impenetrable piel, sino que además se había enfrentado a Diamondback, un villano con poder de combate igual al suyo. ¿A qué más se podría enfrentar? ¿A más de lo mismo? (Aunque a mí no me hubiese molestado que apareciese otro villano con igual o mayor poder que el de Luke, pero bueno, yo soy fanboy de Marvel, y su fórmula en películas y series me encanta. No me canso de verla)

Lo cierto es que para gusto de muchos, no fue así. Marvel se arriesgó y el camino del ascenso del nuevo Rey de Harlem, pese a empezar un poco flojo, realmente creo que al final nos dejó a todos consternados y con enormes ansias de esperar la tercera temporada.

En perspectiva, en el momento que uno se sienta por primera vez a ver Luke Cage T2 se da cuenta de lo buena que es la Temporada 1. ¿Por qué? Porque cuando uno ve ese opening con Harlem “tatuado” en la espalda de Luke, no puede nada más que recordar el increíble trabajo de los showrunners de esa serie al mostrarnos el folclore, la música y sobre todo la gente y los parajes de Harlem. Esta introducción al mundo de Luke Cage fue hecha con una pasión e intensidad tan grandes que creo que nos hizo a todos los que disfrutamos de la serie encariñarnos con Harlem, como si fuera un personaje lleno de vida y cultura. Al menos yo quisiera visitar Harlem en algún momento. ¿Quién sabe? A la larga me tope a Luke caminando por las calles.

¡Y no solo eso! El establecimiento del liderazgo de Cotton Mouth como pandillero del pueblo a la luz pública, el cual Luke no puede ni tocar ni encerrar, y la aparición de Diamondback como el villano capaz de herir a Luke y enfrentarse a él con un poder similar, le dan al héroe un reto mental y físico del cual estuvimos muy emocionados por ver cómo iba a superarlo.

De hecho, en The Couch nos agradó tanto la primera temporada que hicimos un videote. Abajo se los dejo para que lo disfruten. Todos salimos con el corazón negro de allí.

Entonces, llegamos a la principal pregunta de la Temporada 2. ¿Qué más le queda a Luke por enfrentar, si salió victorioso de la batalla mental contra los gangsters y de la física contra la tecnología Hammer? Creo que muchos pensamos en una tecnología Hammer más avanzada y un Harlem lleno de armas anti-Luke… Pues no fue así. Lo que hicieron fue una movida arriesgada, la cual considero que los espectadores agradecemos por habernos sorprendido.

La serie de Marvel-Netflix, The Defenders, nos dejó un sinsabor con el desperdicio de la tremenda actriz Sigourney Weaver. Su personaje fue una villana interesantísima al principio y flojísima al final. Siendo que esta es una guerrera de años, resulta asesinada por la espalda de la manera más sin gracia por Elektra, que ya parece a Bucky -Carne molida- Barnes que solo para tortas sirve.

Entonces, cuando se anunció Jessica Jones T2, los espectadores aún teníamos el sinsabor de Elektra en nuestras bocas. No obstante, al final, tanto la madre de Jessica como la transformación de Trish al lado oscuro quedaron como excelentes villanas, limpiándonos el paladar cual gengibre en los platos de sushi. Ahora, Bushmaster, Shades y Mariah Dillard-Stokes (creo que a todos se nos va a quedar el Stokes pegado para siempre) nos deleitan en esta temporada con nuevos sabores malvados, los cuales nos devuelven el buen gusto por excelentes villanos.

En lo que respecta al apartado técnico, la música de toda la serie, tanto dentro como fuera de Black Paradise. sigue siendo impecable. Las melodías representan cada escenario presente, ya sea Harlem, Jamaica o las tonadas representantes del folklore negro; y con líricas especiales para la serie, como durante los combates de Luke. El uso de las luces y la cámara siguen estando muy bien, con giros que destacan tanto lo que sucede en escena como el escenario vivo de Harlem y el cariño a esa ciudad llena de gente tratando de sobrevivir en su terruño.

Finalmente, en lo que respecta a las coreografías de los combates, Bushmaster representa una riquísima combinación entre capoeira y jiujitsu jamaiquino, muy propio de los negros esclavizados y que va excelente con lo que representa su personaje. Por otra parte, las peleas de Luke no son tan estilizadas como en la primera temporada, pero estoy seguro de que esto es al propio, para enfatizar que en esta entrega Luke es invencible. Es decir, el hombre ya venció a la muerte retirando la bala especial de su cuerpo y los villanos lo sabe.

Esta vez, el enemigo es la política Mariah Dillard, amparada por la ley gracias a su excelente método de ocultar todas las evidencias de su gangsterismo, y su peligroso ascenso al poder del cual son testigos Cage, Misty, la policiía y todo Harlem. No obstante, su bien jugada corrupción la ampara bajo las alas de la Ley. Y esto, justo esto es lo mejor de Luke Cage: su historia. 

En videojuegos AAA, yo puedo tolerar un mal gameplay siempre y cuando la historia sea excelente. En cuanto a series, Luke Cage puede que no se gane un Emmy, pero su historia de verdad que merece un pedestal dentro de este mundo televisivo de Marvel.

El desarrollo de la trama de Luke Cage empieza un poco lento y sin los cliff-hangers a los cuales nos tienen acostumbradas las series de Marvel-Netflix. De hecho, la serie es tan lenta que hasta el sétimo capítulo es cuando empieza a calentar, pero allí sí, cuando llega a este punto, se eleva exponencialmente hasta llevar a Luke y toda su trama a coronarse como el nuevo Rey de Harlem.

En los primeros 7 capítulos, no se logra comprender hacia donde quiere llevarnos la serie. Con el pleito de Luke con Claire, Mariah intocable y Bushmaster venciendo a Luke en combate, pero sin declararse como el villano magnánimo pues su poder es temporal, es complicado intuír hacia donde va la evolución Luke como personaje. Solamente podemos ver que la está pasando mal, pero no tan mal como en su primera temporada.

Sin embargo, todo eso, hasta el conflicto con Claire, es necesario para lo que se está calentando en esta olla de cocimiento lento. Entonces la tapa estalla en el capítulo 7 y de ahí en adelante vemos una evolución de los villanos a niveles insospechados.

Y es que los villanos son las estrellas de esta temporada, y estos eclosionan como mariposas a la mitad de temporada: 

Mariah Dillard-Stokes: Alfre Woodard puede que no sea la mejor actriz, pero así y con toda su manía de nunca mover las cejas, se maneja un papelazo en esta serie. En el momento que uno piensa que ella no puede llegar más lejos luego de haber matado a su propio primo, la vemos matar a sangre fría a una familia y a clientes inocentes del restaurante jamaiquino, y quemando vivo al tío de Bushmaster. Esta atrocidad es la que que la lleva a dar el paso de la corrupción al asesinato a sangre fría de inocentes, una línea que ni Shades se atreve a cruzar.

Mariah es un personaje que, desde la temporada 1 ha evolucionado con la convicción de no dejarse de nadie. No permitió más abuso en su adolescencia, no permitió el abuso de su abuela, no permitió la ineficiencia de Cottonmouth, y en esta temporada, no se dejó humillar por Bushmaster. Inclusive en la cárcel, cuando uno piensa que ya le llegó la hora final, se las ingenia para conseguir joder a Harlem y hacerse reina de la cárcel al estilo Kingpin. Es entonces cuando Mariah deja de lado la máscara de política Dillard para pasar al ser la terrorista Stokes.

Allí, la mujer ya está harta de su legado maldito. Ya desde el asesinato de su primo ha estado dando pasos que la llevan cada vez más profundo al precipicio de los gangster, rayando con el terrorismo. Realmente, a mí me fascina el descenso a la oscuridad de este personaje. Incluso, me parece mejor desarrollado y hasta más creíble que el de Heisenberg en Breaking Bad. Me van a perdonar que afirme tal blasfemia ante los creyentes del Breackingbadismo, pero yo tengo algo con esa serie que nunca me calzó. No digo que sea mala, simplemente expreso mi opinión la cual no es la correcta, pues BB fue declarada como la mejor serie de la década pasada.

Shades: Esta es otra de las revelaciones estrella de esta temporada. En un principio, uno piensa que Shades manipula emocionalmente a Mariah para constatar su poder en Harlem, y puede que sí sea verdad. Puede ser que Stokes fuese un proyecto que llevaba en bicicleta de rodines y que luego no pudo detener porque solita ya sabía andar. No obstante, está difícil de definir pues este personaje eclosiona como un mafioso con corazón… Y es que de hecho todos en la serie son así.

La parte en la que Mariah explica su adolescencia llena de abuso sexual, y habla de cómo le arrebataron su libre albedrío y a su hija para colocarla debajo de la sombra del árbol Dillard, hace que uno empatice un poco con ella y comprenda por qué supera los límites de la cordura con el fin de que nadie más vuelva a pasar sobre ella.

En el caso de Shades, desde la muerte de su amigo “Comanche”, el hombre se ve muy afectado. Eran mejores amigos, de confianza máxima, de los que crecen y sobreviven a las peores adversidades juntos, pero fue un traicionero. Seguido de esto, Mariah no agradece el enorme sacrificio de matar a su amigo por haber sido un soplón y defender la integridad de ella. Más bien lo considera inútil y hasta riesgoso, haciendo ver su sacrificio como la más estúpida de las acciones, cuando más bien fue la más leal.

Finalmente, la cáscara fría de Shades se resquebraja para dar salida a Hernán por las llamas provocadas por el asesinato del inocente tío de Bushmaster. En este momento, Shades da la sorpresa de alejarse de una zona a la que él mismo nunca había cruzado, pues entre gángsters, la familia es lo más importante. Como se ve en esas películas italianas, existe una regla no escrita de que se puede sacar información de gente cercana, pero ojalá no torturarlos y menos aún si son familiares. No obstante, Mariah fue más allá. Mató a toda la familia y amigos de Bushmaster para imponerle su superioridad y mató a su tío sin siquiera sacarle la información que necesitaba. Esto va más allá de los gángster, eso es terrorismo.

A algunos le puede parecer tonta la entrega de Hernán a la policía. A mí me parece consecuente con el lado humano del personaje. Él ve un monstruo que en parte ayudó a crear, pero que ahora se ve en la necesidad de destruirlo pues una cosa es obtener plata mediante el tráfico de armas y drogas de personas que no valoran sus vidas, y otra es asesinar familiares que sí aman sus vidas solo para obtener poder.

Bushmaster: Otra de las grandezas de esta serie radica en este personaje, y como dije anteriormente, comprender el lento desarrollo de los villanos que he mencionado anteriormente nos lleva a la culminación del King Luke. Su grandeza está en que no es igual de poderoso que Cage, no es Bizarro de Superman, por ejemplo, que pelea de taco a taco con él. Bushmaster es menos poderoso, pese a que le gana 2 de 3 batallas, y eso es lo que le agrega lo interesante.

McIver es un niño criado en Jamaica, afectado por el terrorífico legado de Mama Stokes luego de que esta queme su casa con su madre dentro, un sacrificio que hace por él. Ya esto es la chispa suficiente para incendiar una venganza contra el cáncer social que representan los Stokes, y este se aviva cuando llega a Harlem y se da cuenta de que ellos siguen en el poder y que Mariah sigue ejerciendo el legado Stokes del terror.

Lo más curioso es que acá Luke Cage no es el enemigo de Bushmaster, es Mariah. Sin embargo, pelea con Luke porque este desea llevar a Dillard a la justicia tal y como lo manda la ley de Nueva York. McIver sabe que esa no es la solución, que se debe terminar con la dinastía Stokes de una vez por todas.

El apodo de Bushmaster es muy significativo, pues son viene de unas serpientes que crecen en la sabana y que se esconden entre los arbustos. Además, así fue como llamaron los colonizadores a los africanos, pues ellos se manejaban entre los bosuqes y arbustos.

Al igual que los negros, indígenas esclavizados, Bushmaster busca su libertad y desea recuperar lo que es suyo. En este caso no son las tierras africanas o jamaiquinas, sino Black Paradise, que también le pertenecía a la familia McIver hasta que Mama Stokes no quiso compartir ni la riqueza ni el poder. A esto se le agrega una cercanía con el chamanismo africano, el cual, en la serie es la explicación de su poderío.

No obstante, es muy importante recalcar las palabras de la chamán que aparece en la infancia de McIver. “La Nightshade no da poder, lo revela”, y esto es muy significativo pues es una frase utilizada por Nelson Mandela y otros libertadores negros, hablando de que los blancos no son los que tienen más poder que ellos, sino que el poder de los negros está escondido y debe revelarse para que sean libres.

Entonces, Bushmaster no es poderoso por la Nightashade, es poderoso por su convicción. El hombre se le niega a la muerte cada vez que puede, pues no todos sobreviven a las dosis de Nightshade. No obstante, al final esta historia no deja de ser influenciada por Mandela, pues la población negra sudafricana se volvió en vengadores y opresores cuando logró tener más poder, y Mandela condenó precisamente eso. Del mismo modo, la venganza de Bushmaster también se termina cuando obtiene poder, pues luego de empalar las cabezas del personal de Mariah en su recién abierta clínica, esta se venga quemando a la familia McIver, y allí, es donde él comprende que la venganza conduce a más violencia.

Muy al estilo de Black Panther, son las poblaciones oprimidas quienes deben aprender a controlar su sed de venganza. Una sed que, seamos honestos, cualquiera de nosotros tendría si viviésemos en la opresión durante muchos años. La anécdota del amigo de Bushmaster, la de los dos indios, el que está sobre la montaña y el que vive en los alrededores, cobra especial significado cuando Bushmaster va de vuelta a su hogar y el amigo le dice a Luke: “No vale la pena llegar arriba de la montaña, matar y ser el rey, pues siempre habrá otro indio que vive alrededor de la montaña dispuesto a matar para llegar a ser rey”. Esto es algo que Luke, apenas estará por comprender en su Tercera Temporada.

Mercedes “Misty” Knight: Yo sé que hay mucho que hablar de Misty, pero no deseo distraer mucho la idea de los villanos de esta serie, pues será el cierre de este artículo. Aún así, digamos que este es otro personaje construído excelentemente. Es otra persona negra que debe salir adelante, no desde el ámbito de la lástima sino porque ella se lo quiere ganar. Su encuentro con Colleen Wing es genial, y cuando renuncia a la policía es aún mejor, porque se da cuenta de que la policiía y las leyes de Harlem no sirven para nada. Entonces, se debe actuar por otros medios.

Yo no quería que volviera a la policía, pero me encantó que se insinuara un ascenso a la posición de jefa. Eso pondrá en muchos predicamentos a Luke durante la próxima temporada, más que ahora ella tiene un brazo biónico. De verdad que es un mejor personaje que Claire, evolucionando montones en esta temporada.

Danny Rand- Iron Fist: Definitivamente fue una grata sorpresa la aparición de Danny en esta serie. Acá se le observa más maduro y más en paz con su naturaleza caótica y psicosomática. Al menos yo me emocioné montones y me encantó la interacción entre ambos, más aun la pelea. Sobre todo me encantó la parte en que hacen volar a todos los malos con un golpe de Iron Fist a la palma de Luke. Por un momento pensé que iba a ser el inicio de “Heroes for Hire”, una saga de cómics muy famosa de ellos dos, pero creo que a Marvel-Netflix le falta mucho para llegar hasta allí…, más a como quedaron las cosas  esta temporada. La aparición de Danny también influye en Luke al final de la temporada.

Luke Cage, el rey de Harlem: 

Como dije al principio de este artículo, las fichas de dominó en los primeros 7 capítulos se mueven lento. No obstante, una vez que toman fuerza y velocidad, se comprende el por qué de todo esto: Era importante para el ascenso de Luke al reinado.

Unamos las piezas:

  • Claire le insiste a Luke que debe controlar su ira y reconciliarse con su pasado. Él está enojado con el sistema, pero al final, en lugar de escudarse bajo la policía y actuar con la ley, no ve mal la idea de estar más bien debajo de ella. Entonces, busca controlar mediante la extorsión a las demás mafias que se desataron con la muerte de Mariah.
  • Mariah le dice a Luke que Harlem la necesita porque ella ha creado un muro que los gangsters respetan. Por esa razón es que las pandillas no hacen loco con la ciudad, y dicho y hecho, apenas se muere ella Harlem se descontrola. Por eso es que se necesita un rey que la vuelva a la normalidad. En uno de los diálogos, Stokes le dice a Luke que no necesita una torre, necesita una rey, y justamemte eso tuvo que pasar.
  • Tilda se da cuenta de que el legado Stokes debe terminar, siendo ella misma doblemente parte de la familia, y por eso mata a su progenitora. Sin embargo, cuando ella está muriendo nadie acude a ayudarla, y Mariah acepta su karma diciéndole a Luke: “Ahora te toca a ti. Ya me has salvado más veces de las que puedes”.
  • Bushmaster se da cuenta de que la venganza, pero sobre todo el poder supremo, es una envestidura que deja dolor. Descubre que Harlem está muy contaminado, y le dice a Luke que solo un hombre impenetrable, que ame demasiado a esa ciudad puede traerla al equilibrio.

Todas estas historias entrelazadas son conflictos que vive Luke, y de los cuales ya está harto de lidiar desde las sombras.

En sí, el problema de Luke Cage no son las balas perfora todo, ni los villanos super dotados. El problema es el sistema, y eso me encanta. Me parece una genialidad que el showrunner, Cheo Hodari, haya logrado trascender los problemas y villanos de la primera temporada para construir una problemática completamente distinta en la segunda Colocando al héroe invencible, no ante villanos igual de fuertes a él físicamente o con armamentos que lo sobrepasen, sino ante una serie de la evolución y conflicto interno del personaje principal, se logra la sensación de que que existe algo más fuerte que él aunque no sea físicamente. Este es el mismo tipo de conflicto que hay entre Daredevil y el Punisher, y Cage está en el medio de ellos dos: Rompe las leyes que Matt no se atreve a romper, pero no llega al extremo de andar matando a todas las mafias al estilo de Frank. El enemigo ahora es interno, es la dificultad de mantenerse en el balance.

La parte del testamento también es sublime, pues le llega finalmente el karma a Tilda. Al no hacerla la heredera del Black Paradise, al final, Mariah deja en claro que confía más en Luke que en nadie más para controlar las riendas de las hambrientas mafias. Se nos presenta a un Luke Cage que no ve a mal la oportunidad de suprimir, una vez que extorsiona a su primera líder gangster y le funciona. Entonces, se corona como… ¿Rey de la mafia? Al terminar la serie, Luke sustituye el cuadro del King Biggie por el de Muhammad Ali, que no es un rey, sino un guerrero que luchó siempre contra la adversidad social, racial y personal en el cuadrilátero. Entonces, cambiaré las palabras que he usado hasta ahora. Luke no es el Rey de Harlem, es el Guerrero de Harlem.

En lo personal, me gusta muchísimo la línea hacia la que se dirige Luke Cage. Matt Murdock ya sufrió las consecuencias de actuar bajo las leyes de los hombres, las cuales dejan permiten hacer a los criminales lo que les da la gana. Punisher, por el contrario, es el absoluto opuesto. No hay ley que lo detenga para acabar de una vez por todas, con ayuda de sus balas, granadas, cuchillos y hasta los puños, con quienes hacen el mal. En cambio, Luke Cage aún siendo invencible en las sombras, gracias a todas sus vivencias durante esta segunda temporada, se dirige a ser no solo invencible sino imponente. Ahora va a utilizar su fuerza para controlar la mafia, y más adelante veremos si va a conseguir mantenerla a raya, eliminarla, o en el peor de los casos, dejarse contaminar por ella dejándola actuar…, en cuyo caso tendría que verse inmiscuido en encontronazos con Misty Knight y Iron Fist.

Para concluir esta reseña, parafrasearé las palabras del padre de Cage, quien afirma que sus poderes son obra de una intervención divina. Por eso, Luke puede hacer mucho bien si encuentra arriba, pero un gran poder también lleva un gran dolor. Muy probablemente esto será lo que descubra Luke, perdiendo personas valiosas y cargando todo el peso de una ciudad al borde de la corrupción, la mafia y el terrorismo en sus hombros… Un verdadero Apolo moderno.

P.D.: a la hora de comenzar a escribir este artículo, pensé que no iba a salir tanta información. Son las 11 p.m. de un martes por la noche y todavía me gustaría seguir hablando más de la serie. Creo que si esta historia da para hablar tanto es porque realmente es mejor y más profunda de lo que la gente la juzga.