Hoy es uno de los días más especiales del año, pues celebramos a esa mujer que nos dio la vida, que nos crió, que se hizo cargo de nosotros y nos llenó de ternura, amor, chineos y…regaños, chancletazos y una serie de frases clásicas relacionadas con la culpabilidad extrema ¡¿Cómo no amarlas?!

En honor a esas incondicionales guerreras del amor, hemos decidido rendir tributo a las madres del anime, que se han ganado un espacio en nuestros corazones, así que para todas ellas flores y chocolates.

 

Nadeshiko-Sakura Card Captors

La pobre Sakura perdió a su madre estando muy pequeña, y aunque tuvo a su lado a un amoroso padre y un preocupado hermano, eso no impidió que su madre, desde el más allá, corriera a socorrerla. Ella nos demuestra que los lazos de amor entre madre e hija (o) nunca se rompen, sin importar la distancia.

 

Bulma-Dragon Ball

Hemos acompañado a Bulma desde su adolescencia hasta la madurez, y en ella encontramos a una madre que derrocha amor con un estilo muy particular, por medio de la preocupación y el cuidado. Para ella no hay nada suficientemente costoso cuando se trata de sus hijos, y podrá no contar sangre saiyajin, pero no hay nadie más temible que ella a la hora de proteger a sus seres queridos.

 

Milk-Dragon Ball

Al contrario de Bulma, ella es una madre a tiempo completo, pues abandonó su carrera como luchadora para criar a sus hijos. Su amor y preocupación por el futuro de cada uno no conoce límites, ella solo quiere lo mejor para sus retoños, y seamos sinceros, su poder es tan grande que hasta el mismo Gokú le llega a temer, y nadie lo puede culpar.

 

Delia Ketchum- Pokémon

¿Qué hacer cuando tu único hijo decide convertirse en un maestro Pokémon? La respuesta para Delia fue sencilla, apoyarlo a toda costa. En ella notamos a esa madre que se convierte en impulso y apoyo incondicional, para que su hijo luche y alcance todos sus sueños, además de una madre amorosa que guarda tu dinero y te recuerda que siempre debes tener ropa interior limpia (ni Kangskan nivel 100 lo haría mejor).

 

Trisha Elric-Fullmetal Alchemist

Sí, lo sabemos, vayan sacando los pañitos desechables para repasar la historia detrás de esta amorosa madre. Si lo analizamos, ella sacó a sus hijos adelante, y los crió de una manera espectacular, guiándolos por el camino del bien y depositando en ellos valores que los convirtieron en muy buenas personas; y no juzguemos a los hermanos Elric (Edward y Alphonse), si hicieron la transmutación humana es porque tenían una madre por la cual valía la pena arriesgarlo todo.

 

Misae Nohara- Crayon Shin-chan

Ok, esta madre tiene el cielo ganado por “aguantar”a su hijo mayor, y es que a través de ella reconocemos que el amor es incondicional. El amor para ellos siempre estará ahí, pase lo que pase, nuestra madre nos amará (y nos castigará por nuestro bien).

 

Yui Ikari -Evangelion

El amor de una madre puede hacer cosas increíbles, digo, no todos tenemos el alma inmortal de nuestra madre fusionada con un ‘Mecha’ de unas cuantas toneladas, y es que aún sin saberlo, la unión entre Shinji y su madre es eterna. En definitiva, esta madre nos demuestra que realmente nunca abandonamos al ser con el que una vez fuimos uno.

 

Portgas D. Rouge – One Piece

Muchos hombres no entenderemos nunca el milagro del embarazo, suponemos que no debe ser fácil cargar a un hijo por 9 meses (con todo lo que esto conlleva), pero a través de Portgas comprendemos que solo el amor puede lograr este tipo de milagros, ya que para proteger a su hijo, lo llevó en su vientre mucho más tiempo del habitual, y lo trajo a este mundo, con una sonrisa y a costo de su vida, hasta que pudo proporcionarle un nacimiento seguro.

 

Bellemere- One Piece

El ser madre no solo está en el hecho de dar a luz. Bellemere adoptó a dos niñas, en las cuales depositó toneladas de amor y las crió con todo lo que les pudo dar, incluyendo sacrificar su sustento por el de ellas, y al final, sin pensarlo, dio su vida para que sus hijas estuvieran bien. Madre no es solo la que engendra, sino también la que cría.

 

Hana- Wolf Children

Cuando el amor llega, pues llega. Hana se enamoró de un hombre lobo y lo amó intensamente, unión de la que nacieron dos pequeños, y cuando él partió, Hana sufrió mucho, pero el amor que protagonizaron siempre se vio reflejado en sus hijos, por los cuales luchó, corrió y trabajó arduamente. Hana es una de esas madres que siempre tienen una sonrisa disponible, y un amor que no conoce límites, reafirmando que la tarea de una madre no es sencilla, pero está cargada de amor y devoción.

 

Y podríamos seguir con muchos ejemplos más, pero en definitiva, queremos saludar a todas las madres, y desearles miles de bendiciones en su día. Y para todos los hijos, recuerden decirles lo mucho que las aman, porque el único defecto que tienen, es que no son eternas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here