Oceanhorn 2: Knights of the Lost Realm se ubica mil años antes del juego original de la saga, aquí seremos un héroe que busca deshacerse de Mesmeroth, un villano malévolo que quiere gobernar al mundo. Esto bajo una jugabilidad de hack & slash llena de exploración con una narrativa medianamente aceptable.

Es fácil notar a primera vista la inspiración del estudio desarrollador en Zelda para crear Oceanhorn 2, con solo entrar al juego o mirar alguno de los gameplays notamos que la estética es casi idéntica a Breath of the Wild, el mundo del juego, una tierra llamada Gaia tiene un acabado hermoso que se siente fantástico. Los recuerdos de pasearme por las grandes planicies y bosques con Link en la Switch volvieron a mi mente durante mi tiempo en Knights of the Lost Realm, siento cierta familiaridad, y eso no hizo otra cosa que darme ganas de explorar para descubrir los misterios de Gaia. Los objetos coleccionables, la posibilidad de conseguir mejoras, dar con misiones secundarias y acertijos conforman la mayor parte del juego, que de hecho, podemos recorrer en compañía de NPCs aliados.

Oceanhorn 2 Knights of the Lost Realm

El tema de los aliados resulta mejor de lo esperado, con el avance de la historia veremos como algunos personajes se unen a nosotros para formar un grupo de aventureros. A estos personajes podremos darles órdenes (como atacar y así), lo que nos ayudará en los momentos complicados del juego cuando estemos en desventaja contra grupos de enemigos o enfrentamientos difíciles.

Visualmente este título se ve hermoso, tiene un tamaño perfecto en lo que tiene que ver al mapeado, la escala, y realmente logra darnos la sensación de estar en una tierra con vida, lo malo es que no resulta ser tan interactivo como esperaríamos, hay mucho para ver, pero poco para hacer con todo lo que el desarrollador colocó en el mapa.

A lo largo del juego, ya sea en exteriores, calabozos, o dentro de los diferentes pueblos encontraremos enemigos, rompe cabezas, y alguno que otro jefe. El sistema de combate me gusta, simple y fácil de entender, un niño puede fácilmente aprender a dar golpes o defenderse sin problemas. Para equipar nuestro armamento presionamos el stick izquierdo como un botón para ver la rueda de selección, podemos cubrirnos con escudo, dar golpes, o utilizar un arma a distancia, luchar es sencillo, y bonito. En lo que refiere a las batallas contra los jefes, encontramos luchas que requieren un enfoque un poquito diferente, algunos nos llevan a pensar, a ser creativos con el entorno y en la forma que debemos afrontar los combates, sin duda los jefes son la mejor parte de Oceanhorn 2.

Oceanhorn 2 Knights of the Lost Realm

Lo malo es que los puzles no logran estar a la altura del resto del juego, aunque son demasiado intuitivos, no logran estar a la altura de lo que esperamos. En ciertas ocasiones, se sienten más como un proceso tedioso que una forma divertida de atravesar una parte en concreto del juego, esto es algo que pocos juegos logran hacer bien, así que no es como que podamos culpar mucho a Cornfox & Bros.

Oceanhorn 2: Knights of the Lost Realm es mejor de lo que parece, muchos podrían verlo y decir ‘es un clon vulgar de Zelda’, pero cualquier fan de la saga de Link va a sentirse bien en este título. Los desarrolladores toman mucho de Breath of the Wild, pero logran plasmar una que otra cosa que resultan originales e interesantes, no se puede negar la inspiración, pero no es un plagio descarado. Oceanhorn es como una propuesta más simple, que da el chance a los jugadores menos hardcore de entrar a una experiencia de aventura simplificada no tan abrumadora como lo es la leyenda de Zelda.

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