El primer amor siempre es difícil de superar… bueno, a menos de que sea un remake, en ese caso existe un pequeño porcentaje que ese amor llegue a ser tan bueno como la primera vez que lo vivimos, sobre todo si hablamos de videojuegos.

Durante estas semanas muchos tuvimos la oportunidad de volver a los orígenes, no al Azul, no al Rojo, sino al Amarillo, el que traía ambos mundos, el que nos traía un Pikachu que nunca nos dejaría de seguir los pasos, el que venía con 150 o más que ver.

Pokemon Let´s Go no solo trajo un Pikachu y un Eevee sobre nuestro hombro, se incorporó una jugabilidad sencilla y dinámica, con mejoras para entrenar pero sobre todo para aquellos que les encanta invertir horas capturando a los mejores. También llegó con un montón de recuerdos de los mejores momentos que nos enamoró a muchos de la franquicia de los monstruos de bolsillo.

Aún antes de comenzar el juego, la experiencia nos invita nuevamente a Kanto, con el simple detalle de abrir la caja del juego, este nos sorprende con un colorido y detallado mapa de la región. Es una invitación para los nuevos entrenadores, y la nostalgia de un retorno para los que crecimos con la primer generación, aquella que ahora es muy lejana, la de solo 150 pokémon.

Como es habitual de Nintendo, y la franquicia, tenemos dos opciones de elección, una versión con Eevee, y otra con el ratón amarillo que toda la familia conoce. Yo elegí la versión de Pikachu, por obvias razones de años de apego, y además tuve en cuenta que para la historia nuestro pokémon principal no evolucionaría, y pues no está mal mantener la esencia de ese Pikachu de Ash que siempre se rehusó a evolucionar. Y por otro lado… ¿Qué ofrece un Eve sin evoluciones?

Las primeras horas de juego son sencillas y hermosas, nos acostumbramos a un modo de juego en el que podemos observar a los pokémon en la hierba, no más exterminio de Ratatas, ni luchas infinitas de Zubats en la cuevas, en serio, muchas gracias Nintendo. Por otra parte, ahora cada vez que capturamos un Pokémon , estos nos dan experiencia a todo nuestro party. Esto facilita a que tengamos un equipo mucho más equilibrado en niveles, tanto para continuar avanzando en la historia, en los gimnasios y llegar mucho mejor preparado a la Liga Pokémon .

Los primeros gimnasios del juego son mis favoritos, volver a toparse con Brock y Misty, definitivamente refresca la memoria del Kanto que muchos vimos en televisión. Pero sobre todo las apariciones del emblemático equipo Rocket, Jesse, James (¡Ahí madre!) y Meow, refuerzan ese sentimiento. Además tenemos varios encuentros junto a Blue y Red, que siguen agregando valor al loot de emociones.

Todo esto se revive en tan solo las primeras horas de juego, el resto del juego aplica su clásica fórmula que no deja que soltemos la consola. Terminamos cada gimnasio, derrotamos al equipo Rocket, y seguimos creciendo como entrenadores.

Si el juego puede que se haga un poco corto para aquellos que suelen ser más hardcore players, la jugabilidad le da muchas facilidades a cada jugador que también beneficia a que el juego sea más ameno pero a la vez acelere el tiempo de la aventura. Lo cual también es una tarjeta motivacional para los entrenadores primerizos que se acercan a esta primera generación.

Aún después de la Liga se continua la aventura con la captura de los legendarios de esta primera generación, volver a toparse en esa caverna frente al que una vez juramos ser el pokémon más poderoso, y sobre todo seguir llenando nuestro Pokedex.

¿Pero qué nos puede ofrecer un remake con solo 150 pokémon. en un mundo que ya cuenta 809 pokémon ? Pues la respuesta son Shinings, los preciados y coloridos pokémon shining ahora tienen un porcentaje mucho más alto de aparición gracias a la modalidad de cadenas de atrape. Lo que facilita tener ese party soñado y colorido.

Pokemon Let’s Go puede que no sea el juego del año, pero si es un hermoso juego que guarda muchos recuerdos para aquellos entrenadores con más experiencia, es esa versión con la que siempre soñamos con los gráficos hermosos y la jugabilidad ágil, pero que siempre se mantiene dentro de una primera generación pokémon que aún les queda mucho que ofrecer.