Al parecer estos días Activision-Blizzard no está pasando por un buen momento de relaciones con sus inversionistas y tampoco de relaciones públicas, hecho relacionado con la reciente noticia del despido masivo de al menos 800 trabajadores de la compañía, pese a haber roto su propio récord en ganancias este año que pasó (en donde la desarrolladora y publicadora generó 7.27 mil millones de dólares).

La decisión (según reporta Kotaku) obedece a una reestructuración y búsqueda de eficiencia en sus proceso a nivel global. Así las cosas la compañía no tiene un problema de liquidez y mucho menos está cerca de quebrar, sino pareciera que goza de una salud financiera envidiable, surge entonces la pregunta ¿Qué pasó?

Para responder a esta pregunta hay que primero aclarar algunos conceptos importantes, el primero es que Activision – Blizzard es una empresa pública; para quiénes no estén familiarizados con el concepto, una empresa pública es aquella que puede captar recursos en el mercado financiero a través de acciones, estás acciones son compradas por inversionistas quienes esperan al final un determinado rendimiento por su inversión.

En pocas palabras, Activision – Blizzard es una empresa que recoge plata de un montón de gente (o de muy poca) y al final del año con los resultados de sus ventas les devuelve a esas personas un porcentaje de sus resultados, a esto se le conoce como rendimientos. Otro concepto importante que debemos entender es el de expectativas y acciones; en simple una expectativa es la cantidad de rendimientos que esperará un inversionista al final del año fiscal (que en Estados Unidos es en Marzo) y las acciones son partes de una empresa que un inversionista «compra» a la espera de un determinado rendimiento.

Además de esto es menester explicar otros dos conceptos: problemas de la economía real y problemas de la economía financiera. Un problema de la economía real es por ejemplo, el desempleo; un problema de la economía financiera es, por ejemplo, el déficit fiscal o en nuestro caso, el cumplimiento de expectativas de un inversionista.

Ahora bien ¿Qué pasó con la ahora infame empresa? Que un problema de la economía financiera se trasladó a la economía real porque los accionistas/inversionistas decidieron que a pesar de un año sumamente exitoso la empresa no había cumplido con sus objetivos. ¿Cuáles eran esos objetivos? Pues al momento no lo sabemos, pero se esperaba que fueran mucho mejores pese al gran desempeño financiero de la compañía.

Es importante recordar que desde la Blizzcon del año pasado las acciones de la compañía venían a la baja y que se cotizaron el día de hoy en su punto más bajo (40.11 dólares por acción) ¿Qué significa esa baja? Es sencillo, que hay más accionistas dispuestos a vender sus «partes» de la empresa pese a que… ¡Están ganando mucho dinero! Lo que ha indignado a la gente alrededor del mundo es que la compañía decidió subirle los rendimientos (la cantidad de dinero que recibirán sus accionistas) un 9%, es decir, pese a que los accionistas ganarán más dinero este año con sus rendimientos, decidieron despedir gente, cabe sumar a la indignación que esta es la novena subida de rendimientos que tiene la compañía durante 9 años.

¿Cuáles serán las áreas más afectadas? La información de la que disponemos en este momento sugiere que serán las áreas de publicaciones y e-sports. Esto se suma a los rumores de que la compañía podría estar siendo codiciada por Tencent (ya tienen una colaboración importante a largo plazo).

Al final del día, los rumores se hicieron realidad y pese a que Activision-Blizzard hizo un montón de dinero el año pasado, las expectativas codiciosas de quienes ponen la plata para invertir no fueron cumplidas y quienes sufren por no llenar estas expectativas son los empleados y sus familias. Para ellos que la situación mejore pronto y que puedan tener trabajo en empresas donde valoren su trabajo.