Riot Games, la desarrolladora de videojuegos conocida por crear el juego online de multijugador League of Legends, recibió hoy una demanda formal de una persona que actualmente está en su equipo y otra que ya no lo está, por sexismo, misoginia y discriminación basada en género.

Como reporta Kotaku, una página web que ya había conducido una investigación que develó la cultura machista en el mencionado juego, ahora dio a conocer la situación de esta demanda. Las denuncias que hace son múltiples:

Sin Medidas 

Las personas demandantes señalan que, aunque en múltiples ocasiones la compañía prometió tomar medidas para acabar con el sexismo y la discriminación de género no lo ha hecho, sólo las ha “barrido bajo la alfombra” con investigaciones falsas y asesoramiento, mientras protege a los actores que protagonizan esta cultura y estos comportamientos de cualquier repercusión negativa.

Ejemplos de Comportamiento Sexista 

La denuncia presenta múltiples ejemplos de comportamiento sexista, que van desde solicitarle a las mujeres del equipo que cumplan con roles que están más allá de su puesto y su pago, sin ninguna compensación por ello, hasta objetivarlas sexualmente: incluso afirman que existe una cadena de correos con el título “Las Colaboradoras más Sexys de Riot Games”.

También, señala la denuncia, a las mujeres les solicitaban que toleraran y participaran en un “crudo humor masculino”, que incluye chistes sobre “relaciones sexuales, defecación, masturbación, violación y tortura”. Una de las personas demandantes señala que un hombre del equipo usó la palabra “pene” (“dick”) más de 500 veces en un sólo mes.

Discriminación Sexista en las Contrataciones y las Operaciones

En relación a las contrataciones, la demanda señala que Riot prioriza a lo que llaman “core gamers” en los procesos de selección, lo cual excluye a las mujeres: “Debido a que sus políticas de contratación desproporcionadamente favorece a los hombres, le han negado trabajo a muchas mujeres cualificadas porque no eran consideradas ‘core gamers. A ello se suma que las mujeres que aplicaban a estos trabajos o que ya son colaboradoras que francas y directas, son consideradas ‘agresivas’, ‘demasiado ambiciosas’, y ‘molestas”, afirma la demanda.

Una de las demandantes, Jessica Negron, afirma en el documento que “su ex supervisor, Geoff Chandler, una vez le dijo que ‘la diversidad no debería ser un punto focal en el diseño de los productos de Riot Games, porque la cultura gaming es el último reducto seguro para los chicos adolescentes blancos”. ”

Mal Comportamiento y Acoso Sexual

Así mismo, la demanda presenta varios alegatos y ejemplos de mal comportamiento y acoso sexual, como que los hombres jefes envían de fotos de penes no solicitadas a las mujeres que son sus colaboradoras, y una cadena de correos en la cual hombres colaboradores discuten cómo sería “penetrar” a una mujer colaboradora en particular.

Promoción y Tolerancia de una Cultura de Violación

En otro punto de la demanda, las personas que la presentan denuncian una cultura de la violación: que el co-fundador de Riot Games, Brandon Beck, incluso usó la frase “no, no necesariamente significa no” como eslogan de la compañía durante una reunión (evento que también detalla el ex manager de producto Barry Hawking en un post que hizo en su blog en agosto de este año en el cual detalla las razones por las que decide renunciar).

Pero, lo más grave, es que en la denuncia se acusa directamente a un ex empleado hombre de hacer comentarios sexuales con regularidad, y en especial, haber drogado y violado a otra persona colaboradora, y a la empresa por haber permitido que él permaneciera en una posición de liderazgo a pesar de lo que había hecho.

Oficinas de Riot Games. Crédito: Riot Games.

Discriminación Sexista y Explotación de las Mujeres

Una de las demandantes, Jessica Negrón, cuenta en la demanda que seis meses luego de haber empezado a trabajar en Riot en 2015, su manager dejó la compañía y ella asumió sus responsabilidades, pero no le dieron un aumento en compensación, lo cual se mantuvo por el resto del año mientras le decían una y otra vez que ella estaba siendo “entrenada” para tomar el puesto oficialmente.

Pero no era cierto. Nunca fue formalmente entrevistada para asumirlo, y finalmente se lo dieron formalmente a un colaborador hombre, quién luego dejó la empresa dos años más tarde, en 2017; momento en el cual Negrón preguntó sobre el puesto y le dijeron que podían dárselo, pero que su salario y su cargo no cambiarían.

Una situación similar vivió Melanie McCraken, la otra demandante: su supervisor, denuncia ella, se negaba a promover mujeres a posiciones de mayor poder, y tomó medidas para evitar que ella pudiera ascender en cualquier otro departamento o área de la compañía. Por ello, se quejó ante Recursos Humanos de forma anónima, pero el departamento le informó a su jefe indicando la fuente de la queja, generando que él la confrontara y obligándola a transferirse a otra región. No obstante, su ex jefe luego fue nombrado el encargado de esa región, y ella volvió a estar en la misma posición que antes.

Más adelante, en 2017, Melannie nuevamente no pudo acceder a una asenso, luego de tener problemas con el encargado de las operaciones de Riot en China, Dan Wang: él le habría enviado a ella un video en el que se le veía con el Gerente de Operaicones, Scott Geld, en un club con stripers. Luego, Wang la acusó de distribuir dicho video y, aunque hubo una investigación interna, luego fue usada como razón para negarle la posibilidad de asumir un puesto más alto en el verano de este año.

Actualmente, tras presentar esta demanda, McCraken está siendo castigada: su posición no tiene poder real: no puede participar de reuniones de posiciones de liderazgo en las que esté presente el Gerente de Operaciones, y fue trasladada a otro edificio de oficinas de Riot Games y aislada de su equipo. Todo lo cual le ha generado una gran ansiedad y estrés por haber realizado estas denuncias.

El Objetivo de la Demanda

Las demandantes están solicitando un pago por daños, que incluye el salario base, los bonos y las acciones correspondientes, así como un pago por daños punitivos, penas civiles, y un pago por los gastos de representación legal. También solicitan una orden que prohíba a Riot violar la ley laboral de California, lo cual hacen al “pagar a sus colaboradoras mujeres salarios más bajos que a sus contrapartes masculinas por el mismo trabajo. Por último, piden que la denuncia sea reconocida como una demanda colectiva.

La Respuesta de Riot Games

A la fecha, la única respuesta dada por Riot ha sido la siguiente:

“Aunque no vamos a discutir los detalles de un proceso legal vigente, no podemos decir que no tomamos cada una de las denuncias de esta naturaleza seriamente y las investigamos exhaustivamente. Nos mantenemos comprometidos con una profunda y comprensiva evolución de nuestra cultura para asegurar que Riot es un lugar en que todos los y las Rioters prosperen”.

También compartieron el link a su página de “la Cultura de Riots en Evolución“, que le permite a las personas fans “monitorear su progreso, hacerles responsables, y tener una guía para que puedan ver los pasos que están dando”.