El mundo de los comics cambia constantemente, los viejos héroes empiezan batallas nuevas y nuevos personajes toman protagonismo o, en algunos casos, toman el relevo y se vuelven ellos mismos los grandes protagonistas.

La nueva película animada de Sony a través de Columbia Pictures, no solo es una fantasía técnica que por sí sola vende un tiquete, sino que es lo que cualquier fan del vecino amigable más famoso del universo Marvel podría pedirle a una historia de Spider-Man.

Pero empecemos por el principio.

Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman dirigen una película escrita por Phil Lord y el propio Rothman. Esta colaboración ha permitido que podamos disfrutar de una de las películas animadas de las que se hablará por mucho tiempo, y que –espero que así sea- nos dé una serie de películas de un altísimo nivel técnico en el futuro.

La premisa es simple, harto contada y además una historia de orígenes, y si esto suena a algo aburrido, pues probablemente se tenga razón en 6 de cada 10 casos siendo generoso. Pero no esta vez, en esta ocasión conoceremos (muchos por primera vez) a un nuevo Hombre Araña, Miles Morales.

Nuevo debería ir entre comillas, pues Morales no es nuevo en el Spider-Verse, y ya hemos visto además su historia de origines (compresurizada eso sí) en el maravilloso juego de Insomniac Games de Spider-Man. De hecho su aparición en los comics data de agosto de 2011 en Ultimate Fallout #4; en donde –spoilers- termina dándose la muerte de Peter Parker.

Pero antes de adentrarnos aspectos de historia y el corazón de esta película, tengo que referirme al aspecto técnico de la misma, ya que no hay algo así entre las películas animadas modernas.

Si no has visto los trailers y vas virgen al cine, porque hay que verla en el cine, te vas a encontrar con una mezcla de animación por computadora (cerca de un realismo asombroso) mezclada con animación tradicional y elementos puros de los comics. Es un festín visual cómo pocas películas he visto este año.

Los colores son preciosos, generosos y perfectos para cada escena; las animaciones en los gestos son lo que TellTale Games pudiera haber sido con un presupuesto más grande para un motor gráfico del siglo 21 (RIP), en otras palabras cada personaje expresa claramente lo que sus emociones requieren, sin compromisos.

Las secuencias de acción son representadas también con movimientos perfectamente realistas y por momentos parece que estamos a punto de entrar en una película live action y no una animada; sin embargo, cuando elementos de animación más tradicional aparecen, el resultado es orgánico de alguna manera, cuando aparecen cuadros de dialogo salidos de los comics, todo calza como si siempre hubiera sido así.

Solo por esto merece comprar un tiquete, pero lo que te deja sentado en la butaca es el corazón que tiene este guion.

Peter Parker es Spider-Man, lo ha sido y lo será para varias generaciones, y nunca será un Spidey más. Pero esta película definitivamente es un game changer (un elemento revulsivo), porque a partir de ahora una nueva generación se enamorará de Miles Morales y será para ellos SU Hombre Araña.

Miles tiene todo lo que Stan Lee quiso que Peter fuera, un adolescente que no encaja y además es tímido, es decir, es 100% la esencia de lo que Spider-Man tiene que ser desde su creación. Y sumado a eso está el conflicto familiar y su carácter claramente predispuesto para ser un más que un héroe cualquiera.

Esta película, al menos a mí en lo personal, me hizo guardarle un espacio especial al personaje, a su familia y a sus circunstancias. Pero por sobre todo, a esa idea de que cualquiera se puede poner una máscara y ser el héroe.

La película no descubre el agua tibia, no hace más que contar de forma perfecta el origen de un personaje que se pondrá la máscara de uno de los personajes más icónicos de la historia. Pero lo hace sin sacrificar el desarrollo de personajes, sin cambiar personalidades y siendo coherente con el viaje del héroe de este adolescente latino y afro americano.

Pero esta no es una película de Miles Morales, es una película de Peter Parker también, y el personaje tiene una relevancia y una trascendencia de peso a lo largo de la cinta. Pero además, no es solo una película de Miles y Peter, es una película de Spider-Man, pero no del personaje, sino de lo que significa ser The Amazing Spider-Man; y para eso, están el resto de personajes secundarios.

Spider-Gwen, Spider-Man Noir, Spider-Ham, y Peni Parker junto a SP//d, son personajes que le agregan tanto a la trama y a lo que vive Miles, que parece magia lo que hacen los directores balanceando a tantos personajes sin que se pierda demasiado de ninguno.

Pero lo principal aquí es la relación mentor-aprendiz entre Parker y Morales. Peter descubre que no es el único al mismo tiempo que Miles, y de ahí empieza una relación muy bien desarrollada y que es la otra razón por la que hay que comprar una entrada.

Veredicto.

La batuta ha sido pasada, de forma rimbombante además, gracias a esta perfecta química entre el maestro y el aprendiz podemos decir que tenemos una película que no tiene puntos realmente flacos, no a menos que se rebusque demasiado. Miles será EL Spider-Man de las nuevas generaciones a partir de esta película y no podría haber sido mejor gestionada ¡Bienvenido Miles!