Definitivamente, el sistema de dos capítulos por semana es contraproducente. La razón es simple: no nos dimos cuenta en qué momento, pero un mes después estamos a la espera del último episodio de esta primera tanda que inaugura la cuarta (y última) temporada. Y lo más grave es que no se ve con mucha claridad qué están haciendo para cerrar las líneas narrativas, sino que más bien están abriendo otras que amenazan con quedar abiertas si no se tratan bien.

Antes de seguir comentando, recuerden…. ¡SPOILERS!

«Kindred» fue el más interesante de los dos episodios, pues se adentró un poco el tema de los misteriosos lobos de Lothal que vimos por primera vez la semana pasada. Eso sí, fue muy poco lo que nos revelaron sobre estos seres, incluso podríamos sintetizarlo en que 1. sí, tienen una intensa conexión con la Fuerza y 2. de alguna manera conocen a Kanan; y esto último asumiendo que el rugido del bicho realmente sea la articulación de «Dume», el apellido real de Kanan. Aunque los seres parecían interesados en él, no deja de parecer forzado que este asuma así, de una vez, que el sonido es precisamente su apellido. Bien, bien, podría ser doom y el lobo tratando de advertir sobre algo ominoso por venir.

Los lobos de Lothal, misteriosas criaturas conectadas con la Fuerza

Lo cierto del caso es que los mencionados lobos son criaturas muy interesantes y con habilidades muy particulares. Ese momento en que los salvaron del asalto imperial y los hicieron atravesar en unos cuantos pasos una gran porción del planeta fue muy intrigante, aunque sin duda lo más llamativo fueron las pinturas rupestres que se vieron en las cuevas. Ezra mencionó que parecían representar seres provenientes del espacio, aparentemente jedis. Esta interpretación y el posterior comentario de Kanan, referido a que el Imperio pareciera estar haciendo algo muy siniestro en ese planeta, mucho más que la mera construcción de las TIE Defenders, despierta el interés de cualquier fanático. ¿A qué se refieren?, ¿qué secretos sobre la Fuerza guarda Lothal?, ¿no era casualidad que ahí se encontrara un templo jedi? Habrá que seguir viendo para averiguarlo, pues hasta ahí llegó la información.

Este arte conceptual, disponible en starwars.com, muestra la pintura completa. ¿Es Yoda ese orejón a la izquierda?

Por otro lado… ¡Kanan y Hera por fin se besaron! El coqueteo entre ambos data de la novela A New Dawn y se ha venido insinuando a lo largo de toda la serie, por no mencionar que en los últimos episodios (de hecho, incluido este) estuvieron a punto y todo tipo de idioteces los interrumpió. Pero bueno, finalmente, en el momento menos esperado, se consumó lo que se venía posponiendo hace tanto tiempo. Y lo mejor del caso es que ocurrió justo ahora, cuando el equipo del Ghost se separa para enfrentar una batalla que podría ser decisiva en muchos sentidos…

El episodio contó también con la aparición de Rukh, a quien los veteranos del Universo Expandido recordarán como el fiel ayudante noghri de Thrawn en los libros de Timothy Zahn. De momento, el personaje no tuvo mayor sentido que el de empujar a los héroes a su encuentro con los lobos, por lo que no sabemos mucho de él. Es de esperarse que lo veamos de nuevo y que sepamos más de su relación con el almirante, pero de momento es todo lo que vimos.

Rukh, el misterioso asesino utilizado por Thrawn para rastrear a Ezra y los suyos

«Crawler Commandeers» fue un paso atrás con respecto al anterior, pues se sintió más como un típico episodio liviano y cargado de humor simplón de los que suelen aparecer en la serie. Con el tiempo he tenido que reconocer que personajes como Hondo y Vizago me desagradan profundamente pues, aunque por momentos el humor es efectivo, no suelen ser más que distractores de la trama principal. Cuando aparece uno, podemos dar por sentado que el episodio no avanzará mucho y este fue precisamente el caso. Toda la situación con Seevor, a quien nadie logró callar y hasta le permitieron activar la alarma, me resultó fastidiosa, así como la presencia del mencionado Vizago.

Lo más rescatable fue la mención a un enigmático «Protocolo 13» el cual, según Mon Mothma, significa la evacuación de todo el personal imperial de un planeta. Si el Imperio está evacuando Lothal, algo grave se aproxima. Aunque el próximo arribo de la Estrella de la Muerte suena como la opción obvia, hay que recordar que en Rogue One apenitas se la jugaron para justificar el uso del arma en Jedha, por lo que otro disparo anterior a la destrucción de Alderaan podría afectar la continuidad. Como sea, algo pesado está por ocurrir y las consecuencias podrían ser graves, sobre todo ahora que las autoridades rebeldes autorizaron un ataque a la fábrica donde el Imperio crea las TIE Defenders. No es por preocupar a nadie pero el próximo episodio, titulado «Rebel Assault», podría ver caer a algún personaje importante. Incluso más de uno…

El «crawler» minero que abordaron los rebeldes recuerda mucho al antiguo «World Devastator» del Universo Expandido

Curiosamente, esta es una de las situaciones que me frustran más de la serie, pues hay algunas cosas que ya estamos seguros de que no ocurrirán. Por ejemplo, tanto Rogue One como un reciente episodio de Forces of Destiny nos confirmaron que Hera sobrevive lo que sea que está por venir. Así, todo el montaje de la situación entre ella y Kanan podría asumirse como la confirmación de que el jedi está por encontrarse con un destino adverso. Sin embargo… tampoco se puede asegurar nada, por lo que no sería justo ensañarnos contra la serie y asumir que no hay sorpresas posibles.

De momento, así estamos; la próxima semana, con un episodio único, veremos concluir la primera mitad de la temporada. Nuevos enigmas han aparecido y todo lo que falta por cerrar parece demasiado para los nueve episodios restantes. Sin embargo, tal vez, si estos son enfocados y bien escritos, la serie podría quedar por todo lo alto. Esperemos sea así, para que los últimos cuatro años terminen siendo una buena inversión.