This is the President es un título donde encarnamos al nuevo presidente de los Estados Unidos, que basa su concepto en el rol de este personaje tan poderoso, pero lo envuelve en una situación externa casi tan compleja como el de ser mandatario de la mayor potencia mundial. Como dirigente americano tendremos la tarea de cumplir con los objetivos prometidos en campaña, y en el lado personal, vamos a tener una lucha férrea con varias personas, pasando por el ex presidente, hasta con viejos conocidos.

La historia comienza la noche de las elecciones en 2020, cuando asumimos el papel del nuevo presidente electo, que nos lleva a dar nuestro discurso de victoria, el cual iremos creando poco a poco al juntar pequeños diálogos relativos a política. A partir de allí, el juego nos revela la base sobre la que girará la trama: el presidente (nosotros) buscó llegar a ser elegido con el único fin de agregar la 28ª enmienda a la Constitución del país, la cual ha de estar diseñada para protegerlo de acciones legales después de su mandato. Ahí entra en juego nuestra astucia y gestión administrativa, pues haciendo uso del diálogo, o encomendando a nuestro gabinete ciertas tareas, iremos poco a poco tratando de alcanzar el objetivo ya mencionado.

This is the President

El gran objetivo de This is the President solo puede alcanzarse pagando millones a un tercero, quien con sus contactos en el Senado puede ayudarnos a manipular las mayorías, cambiando la voluntad de los miembros de la Corte Suprema y obteniendo aprobación de estos. El juego podría sentirse como un espejismo del marco político en los Estados Unidos pero no es una simulación, pues nosotros, como presidente corrupto tenemos el chance de emplear tácticas que en la vida real no serían posible. Y esto se refuerza cuando notamos ciertos detalles como la toma de decisiones con conocimiento limitado, o lidiar con problemas que nunca llegarían a un verdadero jefe de estado.

Estando en la partida, tendremos al menos una situación de crisis importante con la que lidiar cada mes, en This is the President, cada turno es un mes, pero ojo, hay que tener cuidado con cada decisión, pues pueden tener un gran efecto en el índice de aprobación que tiene la gente sobre nosotros. Habrá ciertas situaciones donde la decisión podemos tomarla nosotros, mientras que otras han de ser resueltas por los miembros de nuestro grupo, cada uno de ellos tiene ciertas habilidades que le hacen perfecto para determinada situación, y al mismo tiempo sufrirán de estrés generado por llevar a cabo esas acciones. Como el Presidente vamos a generar órdenes ejecutivas, y en el camino obtendremos objetos de inteligencia que albergan información comprometedora sobre otros políticos, los cuales podemos vender a cambio de montos exagerados de dinero (para financiar nuestras metas) o servirnos de prueba en caso de vernos contra las cuerdas.

This is the President

Lo que me gusta de este título es que me mantiene constantemente ocupado, me presenta decenas de situaciones con una escritura sólida que se torna aún más poderosa en situaciones absurdas. Pero el juego no da total libertad para comportarnos, podemos ser cautos, o impulsivos, hacer cosas malas, o por el contrario ayudar al prójimo, estaremos incluso en una carrera por llevar al hombre a Marte -antes que los chinos. Hay muchas posibilidades, y eso me encanta.

Las partes donde falla se están en la falta de previsibilidad, pues en ciertas ocasiones es imposible saber qué acción provoca un aumento de aprobación con solo leer sobre la situación en cuestión, lo bueno es que para no tener problemas con esta pequeña falla, el desarrollador agregó una mecánica de rebobinado, donde si no estamos contentos con el resultado de un turno en concreto, podemos retroceder a un mes en particular y empezar desde allí. Pero claramente hay mucha diversión que se ve limitada al no saber con seguridad qué podría generar alguna decisión.

La interfaz es fácil de usar, me gusta como se presenta, también es bastante informativa y las escenas de corte que veremos de vez en cuando poseen excelentes valores de producción. El diseño de sonido y la música sí dejan mucho qué desear al ser muy repetitivos.

This is the President

This is the President tiene una buena premisa y algunos momentos divertidos, me mantuvo siempre entretenido con su trama. Ser un desgraciado dispuesto a hacer casi cualquier cosa para obtener inmunidad total mientras manipula a todos puede ser muy divertido. Pero el concepto choca con el tono de algunos de los eventos y decisiones de formas extrañas. Puede que realmente nuestro objetivo sea el de ser un buen presidente, pero la necesidad de aprobar la enmienda contrasta mucho con cualquier decisión que tomemos en partida para aplicar una política sincera.

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