«And just like that» es la nueva serie de HBO, basada en Sex and the city, aunque con una aproximación un poco diferente. La temporada actual (no se sabe si harán más) consta de 10 capítulos y terminó la semana pasada. Si la has escuchado mencionar, pero no sabés si verla o no, chequeá este review sin spoilers.

¿De qué se trata?

Carrie y sus amigas han dejado la vida de soltería en la ciudad de Nueva York y ahora pasan sus días en un mundo post-COVID en donde todo ha cambiado, especialmente ellas. El centro de la nueva serie son las relaciones y los conflictos que tienen las mujeres de cincuenta y tantos en esa ciudad.

Samantha

Samantha es la gran ausente en «And just like that» porque la actriz que la interpreta, Kim Cattrall, se negó a aparecer debido a diferencias con la producción. Diferencias que, por cierto, no eran nada nuevas, ya que ella siempre se había manifestado en contra de la producción y, específicamente, de Sarah Jessica Parker.

Su ausencia es explicada dentro de la serie en los primeros 10 minutos, así que no lo considero spoiler, pero, por si acaso, pasá al otro párrafo. Samantha tuvo una discusión con su grupo de amigas, específicamente con Carrie, por problemas de trabajo (esta le pidió que dejara de ser su relacionista pública), se mudó a Europa y dejó de hablarles. En raras ocasiones, contesta sus mensajes y eso es todo. Aunque la ausencia de Samantha es lo que más han resentido los fanáticos, permite representar un hecho de la vida: a veces los amigos se van, perdemos el contacto y, sin importar cuan cercanos seamos, todo se termina.

Samantha no ha sido sustituida de ninguna manera por otro personaje. Han aparecido personajes nuevos, pero ninguno llega a ocupar ese sitio tan especial dentro del cuarteto, ahora trío. Esta ha sido una decisión acertada porque su ausencia no se podía tapar así.

Mucho menos sexo

La ausencia de Samantha también está favorecida porque «And just like that» se enfoca mucho menos en el sexo que su predecesora. Si bien es cierto hay algunas escenas que tratan el tema, no llega ni de cerca al nivel de relevancia que tenía en Sex and the city. En su lugar, la serie se enfoca mucho más en las relaciones de pareja, los sentimientos y las complejidades que vienen con esto. Más que hablar del sexo como relación sexual, se habla mucho más de las identidades sexuales y de encontrarse a sí mismo en medio de un cúmulo de etiquetas.

Muy actual

El mayor acierto de «And just like that» es su actualidad. Como mencionaba, se abordan de mejor manera las identidades sexuales. Volvemos a tener a Stan y Andy en representación de una pareja del mismo sexo (aunque con un giro algo inesperado). Che es un nuevo personaje, una persona no binaria (que los subtítulos de HBO irrespetuosamente designan siempre como mujer, por cierto), que viene a dar nuevas perspectivas y frescura a la trama. También se trata el tema de las identidades sexuales, ser parte del colectivo LGTBI+ y la transexualidad.

«Sex and the city» fue muy criticada por haber envejecido mal y plantear de manera incorrecta los temas relacionados con la inclusión y el racismo. La nueva serie ataca ese problema directamente. Se han incluido más personajes afroamericanos y no solamente para rellenar, sino que tienen trama y son agradables. Se habla de los prejuicios y del racismo, además, vemos a nuestras amadas protagonistas enfrentadas a sus prejuicios de formas tan humillantes que apenas tuve que tolerar, aunque creo que fue para bien.

La serie sucede en un mundo post-COVID y reconoce a cada instante esta naturaleza, aunque el tema se maneja de forma un poco ligera (no se habla de los impactos económicos que ha tenido y no vemos a ningún personaje afectado por la enfermedad o por la muerte de alguien cercano). Nadie usa mascarilla tampoco. Es una especie de mundo extraño donde todas las personas tuvieron la suerte de que el COVID no les afectara en absoluto.

Más aburrida

«And just like that» no es tan vibrante y entretenida como su predecesora, a menos que sentir pena ajena por Miranda durante los primeros tres capítulos cuente como entretenimiento. Los problemas de las amigas, simplemente, son ahora más mundanos y es más difícil identificarse con estos que cuando eran jóvenes alocadas en busca del amor. Una de las cosas que más he notado es que no me hace reír, «Sex and the City» es una serie que te hace reír un montón (especialmente con Samantha), pero eso no pasa acá.

A pesar de eso, la serie ha logrado mantenerme enganchada de una forma diferente, sobre todo porque el trabajo de guion se encarga de dejar algo inconcluso en cada capítulo, por lo cual debo siempre seguir al siguiente. Considerá eso antes de ponerla, no vas a poder ver solo el 1, vas a necesitar pasar al 2 de fijo o al menos buscar un resumen en Internet.

¿Quéres verla?

Si no podés dejar el pasado morir y necesitás verla, «And just like that» está disponible en HBO-Max completa. Está por definir si tendremos nuevas temporadas.

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