La historia del DCEU ha estado plagada de complicaciones, con 3 películas de calidad cuestionable y un par aceptables. Batman y Superman no fueron capaces de levantar este universo y Wonder Woman lo mantuvo apenas vivo en cuidados intensivos.

Por tanto, parece un mal chiste que el peso sobre los hombros de DC y Warner recayera justo en el personaje más inesperado, uno que durante años fue objeto de burlas y memes. Sí señores, de todos los héroes de la editorial, Aquaman fue el asignado con la tarea de salvar los mundos del océano, la tierra, y el DCEU completo.

Si lo logra con los dos primeros, tendrán que ver la película, pero en cuanto a este universo cinematográfico, consigue levantarlo desde las profundidades del mar hasta la superficie, pareciera que no existe tarea que Jason Momoa no pueda concretar. Larga vida al rey Arthur, pero sobre todo al director y guionista James Wan, que consiguió crear una película que los fans esperan y merecen.

Sin embargo, no crean que todo es perfecto. Aquaman es un filme complicado de describir. Si uno metiera en una licuadora a las películas de Black Panther, Thor, Star Wars, Indiana Jones, los juegos de Uncharted, Transformers con Michael Bay, una pizca de Lord of The Rings, otra pizca de Assasins Creed, lo que viene haciendo Snyder con el DCEU y le agrega un mal soundtrack, tampoco le sale Aquaman, pero da una idea de qué esperar de la película.

Si eso les suena a demasiado es porque la película no se modera en lo más mínimo, ni pretende hacerlo, es exorbitante en todo lo que hace y esto juega tanto para bien, como para mal. Aquaman, es grandiosa, épica y cursi. Vive sobre la línea en ser una increíble película de acción o ser una película de Michael Bay al estilo Transformers. La acción pocas veces se detiene y hay pocos espacios para respirar y absorber lo que acaba de suceder, porque ya está pasando otra cosa. El guion intenta meter demasiado en muy poco tiempo y corre constantemente con el argumento, esto incluso afecta lo que pueden lograr los actores, pues el desarrollo de personajes es apenas aceptable en algunos casos.

Pero este ritmo la convierte en una película sumamente entretenida y un cambio bastante grande con respecto al anterior universo lúgubre del DCEU, es posible que, si son fans de Marvel, les guste este filme. Porque a pesar del tema del guion atropellado, en realidad de alguna manera algo inexplicable no comete errores argumentales graves, aún con la velocidad en que sucede todo, logra cerrar bien cada arco, incluido el final satisfactorio.

Aquaman, en general es una oda al viaje del héroe de Joseph Campbell y por eso es que todo termina funcionando, pues es una obra y una fórmula casi infalible que en lo único que peca es que la hemos visto una y otra vez. Le ayuda además que el elenco es casi impecable. Si se lo preguntan a este punto, la respuesta es sí, Jason Momoa es perfecto como este Aquaman / Thor del DCEU, pero eso era esperable, lo que no preveíamos es que Amber Heard se fuera a llevar el título de la mejor heroína de DC de largo, con permiso de Gal Gadot, es espectacular en el papel de Mera, desde ahora en adelante la Waifu suprema.

Los villanos no se quedan atrás, Black Manta y Ocean Master, son tan similares a los cómics, que el “fan service” puede ser visto como mala actuación, sobre todo en el caso del segundo. Cabe destacar igualmente a Willem Dafoe como Vulko, que siempre lo hace bien y a Dolph Lundgren en el papel del Rey Nereus, haciendo un papel algo diferente a lo que le conocíamos, pero que logra en buen grado.

En cuanto a otro aspecto negativo, el soundtrack deja mucho que desear, pues incluye canciones con temas populares entre la juventud que suenan en momentos completamente inoportunos que te sacan un poco de la película, además, muchas de esas escenas abusan de la cámara lenta innecesaria que tanto ama Zack Snyder, que en esta película tan solo es productor ejecutivo.

Sea culpa de Zack o no, la película igualmente tiene sus momentos cursis incómodos que dan ganas de esconder la cara entre las manos, no son tan predominantes, pero si suceden en momentos demasiado importantes como para dejarlos pasar impunes. De la misma forma la comedia no funciona siempre, y la mejor descripción es que es una mezcla de fallos y aciertos.

Las buenas noticias es que los momentos buenos de Aquaman son mejores y muchos más que los malos, por lo que termina siendo una excelente película de acción que se eleva sobre Batman vs Superman y Justice League y se posiciona al nivel de Wonder Woman, a pesar de que es un filme muy diferente.

Si DC sigue este camino, este universo está vivo y coleando. El DCEU ya tiene su rey, pero no era eso lo que necesitaba, necesitaba un héroe, Arthur Curry es eso y más. Muchas gracias Aquaman, prometemos no volver a burlarnos nunca más, el rey merece respeto y reverencia.