Hace unos días, en una entrevista para Radio Times sobre su rol como directora del nuevo episodio de Black Mirror, Jodie Foster arremetió contra las películas de superhéroes. Este tipo de filmes, según ella, está arruinando a las audiencias de cine.

“Ir al cine se ha vuelto como un parque de diversiones. Que los estudios hagan mal contenido para apelar a las masas y los accionistas es como [la extracción hidráulica de petróleo]. Consigues el mejor retorno ahora, pero dañas la tierra”, comentó Foster. “[Estas películas] están arruinando los hábitos de visualización de la población estadounidense, y en última instancia del resto del mundo. No quiero hacer películas de 200 millones de dólares sobre superhéroes”, agregó la actriz y cineasta, quien luego accedió a que potencialmente haría un filme de este tipo si tuviera una psicología realmente compleja.

Jodie Foster como Clarice Starling en Silence of the Lambs, una película con una psicología realmente compleja.

La opinión de Foster, como la de muchos, es un poco esnob. Según esta forma de ver el cine, sólo las películas con personajes sumamente perturbados emocionalmente, dramas complejos y grandes análisis de la condición humana valen la pena. Es la misma visión que por años ha llevado a que la Academia nomine casi que exclusivamente películas de drama a sus premios principales, considerando la acción, comedia, terror y toda una amplia gama de otros géneros como la comida chatarra del cine.

Sin embargo, ahora más que nunca cuando los límites de un género y otro comienzan a desdibujarse, y vemos a las “películas de superhéroes” convertirse en una vertiente narrativa y no un género como tal, esta cosmovisión resulta estrecha, llena de prejuicios y realmente obsoleta.

Dafne Keen y Hugh Jackman como X-23 y Wolverine en Logan, una película con una psicología realmente simple según Foster.

Parece que James Gunn opina similar a lo que yo he escrito en los últimos párrafos, y por eso contestó a Jodie en una serie de tweets que argumentan su propia razón de por qué tal vez ese sea el caso con algunas películas, pero como dicha presunción no puede generalizarse a todos los filmes de gran presupuesto.

“Creo que Foster ve el cine de una manera anticuada, donde las películas de espectáculo no pueden provocar al pensamiento”, tuiteó Gunn. “Esto es cierto frecuentemente, pero no siempre. Su sistema de creencias es bastante común y no es totalmente sin fundamento. Digo que no es sin fundamento porque la mayoría de las franquicias de los estudios son de alguna manera sin alma, y eso es un peligro real para el futuro del cine. Pero también hay más de unas cuantas excepciones”.

“Para que el cine sobreviva”, continuó Gunn. “Creo que los filmes de espectáculo NECESITAN tener una visión y un corazón que tradicionalmente no tienen. Y algunos de nosotros estamos tratando de movernos en esa dirección de la mejor manera que podemos. Crear filmes de espectáculo que sean innovadores, humanos y [reflexivos] es lo que me emociona más de mi trabajo”.

“Pero, para ser justos, por lo menos [basándome en] las citas de Foster, ella parece que ve la producción de cine como algo que principalmente es para su propio crecimiento personal. Para mí, puede que eso sea parte del porqué hago esto, pero el gastar muchos millones de dólares en una película tiene que ser sobre más que eso. Es comunicación, así que mi experiencia es apenas [un engranaje] en esa [máquina]. Pero respeto a Foster y su talento, y lo que ella ha hecho por el cine y aprecio su forma distinta de ver el panorama de Hollywood”, finalizó el director de Guardians of the Galaxy.
James Gunn, director y tuitero.

Por su parte, el cineasta detrás de Logan respondió a Gunn diciéndole que su comentario estaba “bien dicho”.

¿Qué opinan ustedes? ¿Será que sólo de pan vive el hombre y sólo de dramas se compone el buen cine? Porque de vez en cuando una pizza, una hamburguesa o hasta un algodón de azúcar alegran la vida y pueden llegar a ser buenos para el alma y para la salud. Claro, todo está en el balance.

FuenteComicbook.com
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