El personaje de Solid Snake de la saga Metal Gear vive repitiendo a lo largo de toda la saga «Nunca fui un héroe, nunca quise serlo», y sí, es un personaje muy sufrido pero por dentro uno es como «Naaaaaaaaah, si te encanta hacer esto y mantener al mundo y a quienes amas a salvo». Jessica Jones cuando dice «no soy una heroína, y nunca quise serlo», de verdad uno se lo cree porque el guion de todas las tres temporadas nos han llevado a vivir todo el drama, dolor, llanto y sacrificio que ha representado para Jessica vivir con sus poderes, bajo esas circunstancias, nadie quisiera ser un héroe. Y este es el tema principal de la serie Jessica Jones, tema el cual, en su tercera temporada llega a su cúspide.

En el MCU, quienes son héroes y villanos están bien definidos, bueno, excepto en algunas ocasiones como en Civil War, aunque allí no se trata de villanos sino de un desacuerdo. En Jessica Jones el panorama no tiene esas tonalidades binarias sino que se presentan personajes que en algunos momentos hacen cosas buenas, y en otros no tanto y del todo son villanos, como Jeri Hogarth cuando le dio un arma a la mujer que amaba para que matara a su pareja agresora (inclusive, podemos cuestionarnos por dentro si eso es algo bueno o malo, porque en ese momento, como es ficción, queremos que ese agresor reciba su merecido, pero ello es solo un lujo que podemos darnos en la ficción). Y entre esos claroscuros en los cuales vive Jessica, sumado a un pasado trágico de abandono, explotación y hasta violación, el hecho de no tomar la decisión de valerse de sus poderes y convertirse en un villano más para moler todo Hell’s Kitchen y a todo ser pútrido quien viva en esas calles y se le atraviese de frente, parece ser una tarea titánica de autocontrol.

La temporada 3 demandará la última gota de cordura de Jessica para no estar a un mal día de convertirse en una villana. Esta temporada cuenta con tres villanos:

  • Greg Sallinger, aka Foolkiller, interpretado por Jeremy Bobo
  • Erick Gelder, aka Mindwave, interpretado por Benjamin Walker.
  • Jery Hogarth, la abogada, interpretado por Carrie-Ann Moss.
  • Trish Walker, aka Hellcat, interpretado por Rachel Taylor desde la temporada 1.

Estas tres personas pondrán a Jessica al borde de la locura, de querer destruirlo todo o simplemente dejar esa vida la cual tanto sufrimiento conlleva, y todos queremos amamos al personaje interpretado por Krysten Ritter, no la queremos ver sufrir más, ya es justo que se vaya de esa cocina del infierno. Pasaremos a analizar cada uno de estos villanos pues son los tres pilares fundamentales de los cuales se construye el intenso drama de Jessica como ser humano con poderes, pero sin dejar de ser humano.

Greg Sallinger – aka Foolkiller

En el mundo del Marvel Comics, este es un villano de tercera, sino que de cuarta categoría el cual apareció por primera vez en el comic de «The Man Thing», luego en otros comics no muy importantes como «Omega: The Unknown», hasta luego aparecer en cómics importantes como The Punisher, The Defenders y Jessica Jones, sin embargo, nunca saliendo de su papel de villano «de clase baja», como diría Vegeta. Este villano, en realidad no es ni tan villano, pues su pasatiempo es matar a gente «idiota», es decir, a políticos que toman malas decisiones, a conductores borrachos o a personas que botan enormes cantidades de basura en los ríos; suena como a algo que todos quisiéramos hacer pero por la moral no podemos, jajaja, pero recordemos que la línea de los Defenders siempre ha ido por ese lado, conflictos éticos, morales, sociales y judiciales.

En el caso de la serie, transforman a este personaje en un pilar importantísimo y centro de la trama: convencer a Jessica de que ella no es un héroe, y convencer al mundo de que así lo es, y se topa con el detonante perfecto: Trish Walker aka Hellcat, quien está harta del sistema y comienza a tomar la justicia en sus propias manos, transformándose en lo que Hell’s Kitchen ha popularizado el término: una vigilante, interpretado por ellos como una persona la cual toma hace justicia fuera de la ley, con el peligro de que si trabaja fuera de la ley puede cometer fechorías y asesinatos fuera de lugar.

Greg va más allá de ello, metiéndose en la cabeza de Jessica, indicándole a los medios de comunicación que quien tiene ventajas sobre humanas no es un héroe, más bien su trabajo debería ser someterse a la justicia para hacer el mayor bien posible, y Jessica trabajando por su cuenta es lo más alejado al concepto de héroe para Sallinger. Recordemos que la temporada 3 de Jessica Jones sucede a las puertas de la película Civil War, en la cual se está cuestionando el trabajo de las personas con super poderes fuera de la ley.

La obsesión con Sallinger con este concepto totalitarista evidentemente raya con la psicopatía, como todo totalitarismo, pues no solo quiere evidenciar la farsa de los héroes fuera de la ley sino que su mayor placer es atrapar y torturar personas para hacerlas pensar como él lo hace, admitir la verdad que él siente todos por dentro deberíamos saber; demostrado cuando tortura y fotografía a personas corruptas, a la mamá de Jessica y Trish y finalmente a Jessica Jones.

Sin embargo, Foolkiller al enfrentarse a Jessica choca con pared, pero ello lo dejaremos para más adelante.

Erick Gelder – aka Mind Wave

Caso contrario a Foolkiller, este es un villano importante para los Defenders por sus poderes, salió por primera vez en DareDevil #133 y tenía el poder de incapacitar con una descarga psíquica a oponentes, no obstante, la descarga no era muy fuerte. Pero Erick Gelder no se quedó allí en la mediocridad de su poder, sino que también estudió para ser un ingeniero, y construyó un casco con el cual aumentaba sus poderes y controlaba a una especie de robot mecánico con el cual se dedicaba a realizar sus fechorías.

En la temporada 3 de Jessica Jones, bajaron los poderes de Erick (o tal vez todavía no sabía utilizarlos), a una persona capaz de detectar el mal o las malas intenciones en los seres humanos. Este poder trae otro dolor de cabeza para Jessica, pues sabiendo que las personas son malas es solo cuestión de ir a atraparlas, haciendo esto referencia a los cómics modernos de Marvel con el evento de Civil War 2, en el cual, un nuevo mutante llamado Ulysses es capaz de predecir con un 98% de efectividad quien va a cometer un crimen, con lo cual Captain Marvel propone capturar a toda esa escoria de una vez, mientras que Tony Stark está en contra de arrestar a alguien pues existe un 2% de probabilidades de que esa persona no tome esa decisión.

Conocer a Erick es un problema para Jessica, tanto emocionalmente pues siente atracción por él, como para su moral ya que al fin podría descubrir las fechorías antes de que se cometan (pese a que ella no quiere ser una heroína). Al final ella se da cuenta de algo, pero lo dejaremos para la conclusión del artículo.

Jery Hogarth, la abogada

En ocasiones Jery ha ayudado mucho a Jessica, pero como en toda relación de seres humanos, ambas tienen conflictos entre ellas. Jery comienza a actuar en contra de Jessica casi toda la temporada, llegando al punto de representar legalmente a Sallinger por un asunto muy interno: considera injusto para su vida que Jones sea casi de acero mientras su salud se está desmoronando.

Hogarth se traga la versión de Foolkiller, y piensa que Jones no es ninguna heroína, solo se aprovecha de sus poderes para sobrevivir y tomar alcohol. Resulta hipócrita de parte de ella, pues Hogarth es un personaje gris, motivado en muchísimas ocasiones en ayudar a cometer asesinatos, abusar de su poder de abogada arruinándole la vida a su expareja y manipulando hechos legales para desprestigiar al esposo de su actual interés romántico; además de también consumir mucho alcohol y hasta drogas.

Hogarth actúa en contra de Jessica, no tanto porque no la estime, sino por sus intereses egoístas, siendo una piedra en el zapato inclusive en el capítulo final le dificulta las cosas a Jones.

Trish Walker aka Hellcat

Trish es un personaje definitivamente complejo y construido a través de las tres temporadas con excelencia para llegar a este punto, ser Hellcat, el gato del demonio, endemoniado, o de Hell’s Kitchen. Ayuda muchísimo a la actuación la límpida actuación de Rachel Taylor, pues, creo que todo espectador de esta trilogía desde su aparición en la temporada 1, la percibe detestable. Es necia, terca, actúa sin pensar en las consecuencias, hace lo que le da la gana y ha echado a perder decenas de planes, todo por querer ser como Jessica, un alma a la cual nadie le dice que hacer, sin embargo, a ella no le sale bien, pues si bien Jessica es una mujer libre en todo sentido, nunca irrespeta la libertad de los demás, menos si perjudica a quienes ama; Trish no conoce ese límite, y para lograr un fin justifica cualquier medio.

La actuación de Taylor es sublime, pues con sus gestos, miradas, diálogos y hasta tono de voz logra ganarse esa imagen de niña berrinchosa, de ya no quererla ver más en la serie, de querer que se desaparezca para que no estorbe, muy similar a la gran actuación de Jack Gleeson en la aclamada Game of Thrones, con su papel de Joffrey Baratheon. Tan satisfactoria fue la muerte de Joffrey como el encarcelamiento de Walker.

Trish es el verdadero villano de esta temporada, complicado todo a más no poder, traspasando la línea entre justiciero y matón, el problema es que a diferencia de Luke Cage o Frank Castle, ella no tiene un plan, nada más tiene poder y lo usa para lo que ella considera está bien. Luke podría llegar y destruir todo Harlem, pero la mafia detrás de todos los negocios putrefactos no acabaría allí, Frank si bien es más violento, él se deshace de una vez por todas de los elementos los cuales no tienen solución, pero investigando profundamente quienes son el origen primordial de estos. Hellcat nada más anda golpeando y al final de la temporada matando gente aleatoria, sin un plan el cual termine con esas fechorías de una vez por todas, nada más manipula a Erick para golpear a personas malintencionadas, al punto en el cual cruza la línea viendo que más que un sentimiento de justicia, es un sentimiento pútrido el cual la mueve a ser «justiciera», es un acto más personal. La violencia en Cage, Rand, Murdok y Castle es para lograr justicia, en la de Walker es algo interno, es demostrar que es fuerte, que puede ser como Jessica, que puede hacer justicia mediante la violencia, no tener que recurrir a ella para hacer que se cumpla.

De nuevo, esto tambalea los principios de Jessica, por Hellcat trata de convencerla en trabajar juntas, de volver a ser hermanas y eso hace mella en el corazón de Jones. Trata de convencerla de que con la ayuda de Erick podrían limpiar la Cocina del Diablo de tanta maldad.

Jessica aka la Inquebrantable

Ese apodo se lo acabo de colocar yo pues considero que este personaje es inquebrantable, inclusive más que cualquiera de los otros tres Defenders que han caído al lado obscuro de cuando en cuando.

Solo dos personas he conocido yo en mi vida de principios inquebrantables, todos somos humanos y hemos roto lo que para nosotros es fundamental en la vida en alguna ocasión, todos hemos hecho ese algo que decimos «yo nunca lo haría». Fallar a un principio principio es algo más allá que un desliz, es realizar algo que va en contra de los que hemos defendido nunca haríamos. Jessica ha cometido muchas acciones de cuestionable moral, no obstante, nunca ha quebrantado su principio de hacer justicia, de atrapar a quienes hacen el mal y no terminar con sus vidas, sino que se descubran todas sus fechorías, toda la red de contactos mafiosos detrás de ello, y que funcione como un precedente para que nunca más se vuelva a repetir.

Evitar la repetición del mal es el principio fundamental de Jessica, ella bien pudo matar a Killgrave en momentos anteriores de la primera temporada, pero necesitaba saber toda la verdad para que nunca se volviera a repetir un experimento de esa índole. De igual manera, en la segunda temporada, ella pudo matar al científico que la convirtió a ella y su madre en super humanas, pero necesitaba desenmascarar todo el asunto para evitar que se repitiese otra tragedia del super humano. De igual manera sucede en esta temporada con Greg Sallinger, ella pudo matarlo en dos ocasiones, pero necesitaba saber toda la verdad detrás del caso, para dar justicia a quienes luchan enmascarados o no por Hell’s Kitchen, es decir, los Defenders. Si Jessi hubiese matado a Foolkiller esto hubiese sido la prueba perfecta de que los justicieros hacen lo que les da la gana, hubiese muerto como un martir, y haber hecho quedar a DareDevil, Luke Cage, Iron Fist y Coleen Wing como vigilantes asesinos fuera de la ley.

Y en realidad, Greg se lo merecía, todos queríamos que lo matara, es más, que lo matara y Jessica se largara de esa ciudad llena de gente malagradecida, y que el Kingpin, Cotton Mouth, Mariah, Killgrave y Elekttra en su versión Black Sky hicieran lo que les da la gana.

La clave está en el sufrimiento de Jessica y el sentido de resiliencia nacido a partir de tanto dolor el cual le impide dejar las cosas tal y como están. En ocasiones, se escucha que las personas que más ha sufrido son de las personas más buenas del mundo, porque han interiorizado tanto ese dolor que desean nadie pase por eso mismo sufrido por ellos. Más allá de las frases motivacionales, en psicología se afirma que un 60% de las personas maltratadas repliegan su ira contra el entorno, mientras que el otro 40% desarrolla resiliencia y utiliza ese trauma para romper con las cadenas de violencia y tratar de hacer y vivir en un mundo más sano. Esto en pocas palabras es Jessica, una mujer la cual ha sufrido el peor pasado de los tres Defenders, lleno de maltrato familiar, abandono, desprestigio, abuso físico, abuso emocional, abuso sexual, esclavitud, asesinatos en contra de su voluntad, rompimiento de autoestima y muchos casos más que es un milagro no sea una villana.

Analizando los personajes anteriores, vemos el panorama tan homérico al cual se enfrenta Jones: Sallinger queriendo desprestigiar todo lo que ha hecho por Hell’s Kitchen, Erick presionándola para acabar con el mal sin haberse cometido, Hogarth uniéndose a la campaña de desprestigio de Sallinger y Hellcat convenciéndola de limpiar Hell’s Kitchen de una vez por todas. Jessica ha sufrido tanto que en realidad, como espectador lo que queremos es que maten a Sallinger y a Hogarth, y que junto con Erick se forme el equipo Hellcat-Jones y exterminen todo el mal de New York; pero una vez más, Jessica fiel a sus principios nos brinda una sorpresa, ¿qué termina sucediendo?

Que Foolkiller toca con pared ante Jessica, ella ya ha sufrido demasiado y puede aguantar inclusive más, pues no cae en ningunos de sus chantajes (excepto el de revelar la identidad de Hellcat, pero era para salvar a su hermana), porque al ser Foolkiller un maestro del chantaje, Jones descubre una contradicción en su argumento de desprestigio de los héroes, que estos tienen principios, de lo contrario, no se podrían chantajear; Jessica es chantajeada con sus amigos, su propia madre y hasta su hermana, es decir, si ella quisiera no le importa nada y deja que se mueran todos sus seres cercanos mientras acabe con él, pero no, Jessica es una mujer de principios, de honor, y prefiere sufrir ella antes de ver sufrir a sus seres amados. Sabe que ese momento va a llegar, donde la torture y trate de hacerle confesar que ella es un fraude de ser humano, pero lo utiliza como trampa para encarcelarlo, nunca cede ante nada, no se rompe por dentro para romperlo todo por fuera, sino que permanece firme hasta lograr su objetivo, hacer ver a Hell’s Kitchen quien es el villano.

Lo mismo sucede con Hogarth, quien ayuda a la acusación de Jessica, tratándola de hacer ceder con presión de los medios de comunicación, pero a Jessica no le importa lo que piensen de ella, le importa hacer lo correcto, y pese a que pudo incapacitar a Hogarth rompiéndole las piernas o las manos, se mantuvo firme, porque en el fondo sabe que es un ser humano como ella, un ser que sufre y actúa motivado por ello, Jessica sufre, Jessica sabe la tentación que es actuar motivada por el dolor.

El dilema moral planteado por Erick Jessica lo soluciona mirándose en un espejo, hacia el interior de su ser, sabiendo que ella en decenas sino en miles de ocasiones ha deseado hacer el mal, destruirlo todo, matar a quienes le hacen la vida más complicada y a ella misma; no obstante, su visión es muy real, muy humana, sabe que si ella es así, todos lo podemos ser, pero al igual que ella, podemos reflexionar, cambiar, y hacer lo mejor, al final, eso es ser un héroe, con el poder de hacer algo pero teniendo la responsabilidad de hacer el bien, muy a lo Spider-Man.

Al principio del artículo les mencionaba esta frase de «No querer ser héroe», pues bien, quiéralo Jessica o no, ella es una heroína, y si todo lo dicho en los párrafos anteriores no es suficiente, el héroes se caracteriza no solo por hacer el bien pudiendo con mucho poder, sino por tomar las decisiones más fuertes y los sacrificios más supremos. Al final de la temporada, Hellcat cruza los límites del uso de su poder y se dedica a matar, matando a varios villanos y realizando la mayor estupidez de matar a Foolkiller, probando que este tenía razón, quienes tienen poderes están sobre la ley y hacen lo que les da la gana, inclusive asesinar.

Erick ya se lo había dicho a Jessica, en el momento en el cual Trish empiece a matar, ya no habrá vuelta atrás para redimirla, y esa maldad consumirá todas sus acciones. Trish piensa huir en un avión conseguido por Hogarth para seguir siendo Hellcat en otro lugar, pero Jessica, luego de un brillante discurso del poder y a quienes podemos dañar si lo utilizamos mal, como cuando Hogarth echó a perder el matrimonio de su amante, obtiene el paradero de Trish y si bien Jessica quiere pegarle a todo el mundo, este es el duelo que ella nunca quiso obtener. Jessica desde siempre ha estado destrozada por dentro, pero siempre ha sabido reconstruirse, y teniendo ya el alma destrozada por el camino de muerte tomado por su hermana, que le destrocen la mano representa un daño menor, el dolor del alma siempre es más fuerte, pero los principios de un ser humano son inclusive más poderosos que cualquier dolor, y en el caso de Jessica son inquebrantables, y le permiten con una mano destrozada capturar a su hermana para llevarla a las autoridades correspondientes, pues matar sin un sentido justo no es justicia, es asesinato, y esta lección la deben aprender todos, aunque sea en la cárcel, aunque sea su propia hermana.

Inclusive en esta escena final, la actuación y gesticulación de Taylor son increíbles.

Cuando un principio es inquebrantable, no hay situación que lo apague

La directora y showrunner de Jessica Jones, Melissa Anne Rosemberg, llenó esta serie de momentos dramáticos, densos, intensos, de cuestionamientos morales, actuaciones geniales y un peso en el personaje principal el cual siempre quisimos ver como lo iba a resolver, sin embargo, en mi opinión el mejor momento es la escena final.

En la escena final, cuando Jessica está comprando el pasaje de tren para salir de la pútrida y malagradecida Hell’s Kitchen, plagada de malos recuerdos y sufrimiento para ella, siento que como espectadores ya estábamos felices, ya va a concluir la trilogía de nuestra heroína con un merecido descanso. Ya le había dado las llaves de su negocio de investigadores (Privite Eye) a Malcom, y era hora de un descanso para Jessica, todos la imaginábamos en una casa de montaña bebiendo y descansando; no obstante, una voz aparece, un recuerdo que la ha atormentado por siempre, un trauma recurrente, de pronto hay mucho morado en la escena, bufandas moradas, una chica con vestido morado, un vendedor de tiquetes inglés, y una luz morada, es Killgrave a sus espaldas y le dice «Buen viaje, tranquila Jessica, hay otros tres justicieros, ya será trabajo de alguien más», y como siempre en Jessica, en lugar de que el dolor y el sufrimiento la motiven a huir y alejarse, más bien eso enciende su llama, le devuelve su principio inquebrantable, dando media vuelta, dando a entender que Hell’s Kichen no se librará de ella tan fácilmente.

Jessica muchas veces pudo suicidarse, pero ella es resiliente, sigue viviendo pese a estar rota por dentro, hay algo que la mueve, que la repara, que junta todos esos pedazos rotos y la hace inquebrantable: es su sentido de que nadie más sufra como ella lo hizo, y por ello la canción que sale en esa escena final es Keep on Living de la artista Le Tigre. Esto es un enorme cambio en el paradigma del personaje, pues en el primer capítulo de la primera temporada se nos enseña que ella solo está allí sobreviviendo, pero al final de la tercera ya no es esa su actitud de vida, es vivir, vivir su propio camino del héroe.

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