** Esta reseña no contiene spoilers **

Aparecen los créditos finales de Mission Impossible – Fallout (Misión Imposible: Repercusión, en español), mis manos tiemblan, siento un arrebato de adrenalina, como no había sentido nunca al ver una película.

Acto seguido, tomo mi celular y en una pésima redacción (por mi mente pasaban muchas cosas y aún temblaba) les escribo a mis amigos por WhatsApp:»Vayan a ver Misión Imposible. Ni ser atrapado teniendo sexo por la mamá da tanta adrenalina.»

«A las pruebas me remito»

Normalmente no soy tan emocional cuando veo material audiovisual, pero Fallout me recordó porqué amo el cine de acción. No creo que ninguna película o serie, ni siquiera la escena cuando Walter White y compañía atracaron un tren, me provocó tal respuesta física (y esa escena fue taquicardia inducida).

Intensa es la palabra. Estuve durante toda la duración del filme al borde del sillón.

Mission Impossible: Fallout, dirigida por Christopher McQuarrie (quien repite en la silla como director, algo inusual, ya que cada película ha sido dirigida por personas distintas), y protagonizada por: Tom Cruise, Rebecca Ferguson, Henry Cavill, Ving Rhames (único, junto con Cruise, en aparecer en todas las MI) Simon Pegg y Alec Baldwin; es la sexta entrega de esta ya legendaria saga, la cual recién cumplió 22 años. ¡Y qué manera de celebrarlos! Éste es por mucho el mejor largometraje de la franquicia.

Ethan Hunt (Tom Cruise), se encuentra en medio de las repercusiones causadas por el grupo terrorista The Syndicate, luego de lo sucedido en Mission Impossible: Rogue Nation (Fallout es una continuación, por lo que recomiendo ver Rogue Nation previamente; no es estrictamente necesario, pero algunos detalles serán más fáciles de seguir). Todo esto lo empuja a aceptar (¿cuándo dirá no?) una misión que lo llevará a París, Londres y Kashmir en búsqueda de mantener la paz mundial, de la manera más épica posible.

¡IMF Assemble!

Y cuando escribo épico, realmente me refiero a ÉPICO. Nunca antes había visto al cine de acción ser elevado de esta manera. En un mundo lleno de gráficos generados por computadora (CGI), McQuarrie y su equipo de producción nos demuestran, que el mejor cine, sigue siendo el práctico, donde los actores realmente aman su oficio y se atreven a filmar sus escenas de riesgo ellos mismos. Esto es algo por lo que debemos aplaudir de pie a Tom Cruise. En la industria son pocos (puedo recordar a Keanu Reeves, Jakie Chan, Jet Lee, Donnie Yen), quienes realmente se atreven a dar ese paso extra y filmar ellos mismos escenas físicamente exigentes, y algunas veces mortales. Sin embargo, la audiencia agradece ese valor agregado, se siente real y algunas veces es real.

Fallout lleva el arte de producir películas de acción a otro nivel. Escenas preciosas, grabadas con lentes angulares que permiten ver la acción sin cortes molestos o «shaky cams», una edición limpia y un score que acompaña excelentemente (aunque algunas veces se escuchan los bombazos Zimmerianos).

Guácala
Uffffff

El cine de acción muchas veces no se toma en serio, ya que sus guiones son risibles, centrándose solamente en impresionantes escenas. Fallout sin embargo, tiene un guión inteligente, que requiere la atención de la audiencia, algunos de sus giros (plot twists), realmente nos ponen a analizar y tratar de juntar las piezas. Esto es algo importante, pasado por alto muchas veces, y es respetar a la audiencia, no es necesario contar absolutamente cada detalle. Tirar un gancho y luego dejarlo libre para que la audiencia lo pique es un movimiento muy sutil e inteligente, que lamentablemente se va perdiendo, ya que con los benditos celulares es fácil perder la atención de una audiencia, sin embargo Fallout resuelve esto magistralmente.

Trato de buscarle alguna falla a esta película, y por ahí hay una, no tan grande, que con spoilers podríamos discutir luego. Pero aparte de ese mínimo detalle, no hay mucho qué reclamar.

Personalmente, considero a Mission Impossible – Fallout, la mejor película en lo que va de este 2018, y talvez una de las más grandes películas de acción jamás producidas a la fecha. No solo revitalizó a la franquicia, si no que estableció una barra muy alta con la que otras producciones deberían ser comparadas.

Sin duda se ganó nuestro sello de Imprescindible. Si aman el cine de acción, por favor véanla, y si es en IMAX, mejor (algunas de las mejores escenas fueron filmadas en ese formato, por lo que aprovecha al 100% el espacio en pantalla).

Por cierto, si ven graciosos los labios de Superman en Justice League, pueden echarle la culpa al bigote de Henry Cavill en Fallout.

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