Si hablaramos de anime, en general, lo último que se le ocurre a muchas personas son historias maduras, profundas y relacionadas con nuestra cotidianeidad. Sí, podemos citar muchas historias que nos hacen reflexionar y ponernos en el lugar de los protagonistas de las historias (Full Metal Alchemist y Death Note son solo dos ejemplos) pero realmente en pocas podemos identificarnos con la cotidaneidad.

Lo bueno es que con la irrupción de Netflix y su disponibilidad no solo para financiar proyectos sino para distribuirlos alrededor del mundo, nos encontramos ante la posibilidad de encontrar series como las descritas anteriormente y ese es el caso de Hero Mask, un anime que no le pide nada a las mejores producciones detectivescas de Hollywood.

Hero Mask nos ubica en una Inglaterra contemporánea, en donde una malvada corporación (Live) ha realizado experimentos en humanos para desarrollar unas máscaras capaces de extraer todo el potencial genético de la humanidad. Acá empieza esta historia policial con tintes de ciencia ficción, en donde la policía tendrá que descubrir realmente qué fue lo que pasó con esta compañía.

Este no es un anime para cualquier aficionado a las series animadas; es más bien todo un retrato policial de suspenso en donde la perdida, la intriga y sobretodo la impotencia te harán agarrarte a la silla lo más fuerte que podás. Las referencias a la cultura popular de Inglaterra (desde la cinematografía de James Bond hasta la literatura de Oscar Wild) hacen que nos sintamos muy identificados con lo que sucede a lo largo de los 15 capítulos que dura la serie.

Los puntos de giro de la historia, generalmente están ligados a pérdidas, estas pérdidas solo construyen de forma orgánica al villano. Este en particular tiene unas motivaciones un poco extrañas hasta que al puro final (y esto lo hace con maestría el guion) se nos revela realmente qué es lo que desea. Toda la historia, todo lo que sucede es debido a lo que este villano desea y eso le da mucha fuerza narrativa a un personaje claroscuro que solo logra ensombrecerse con cada que pasa el tiempo, todo un lujo.

Hablando del villano, los personajes son otro punto alto de la serie, no solo es el protagonista James Blood, es la coprotagonista Sarah Sinclair, el policia Edmond Chandler, el jefe Lenoox Gallagher, el fiscal Robert Walter… La cantidad de personajes y su construcción hacen que nos sintamos todo el rato en un triller policial en el que el vértigo es la única opción.

Si a lo anterior le sumamos las escenas de persecución, las peleas y la atmósfera de impotencia que logra crear el anime, tenemos una serie digna de verse durante las vacaciones. No se la pueden perder