Vivimos (y lo digo sin temor a equivocarme) tiempos tormentosos, el ascenso de la extrema derecha alrededor del mundo; la post-verdad y la mentira arraigadas en todas las redes sociales y el cotidiano vivir; la eminente crisis ambiental; la precarización laboral… hacen que de vez en cuando, necesitemos de pequeños milagros para poder sobrevivir a tan caóticas condiciones; los fans de los cómics ya tuvieron lo suyo con Avengers: Infinity War, y ahora nos toca a nosotros los videojugadores con: Super Smash Bros. Ultimate. Bienvenidos a su reseña.

Super Smash Bros es, probablemente, una de las franquicias más amadas por los videojugadores de todo el mundo; es también, muy posiblemente, la franquicia competitiva más hardcore de Nintendo, todo ello pese a la intención de Masahiro Sakurai (Creador, Director Creativo y Productor de la saga) de hacer un juego de peleas que gustara a todas las personas y que pudiera ser disfrutado casualmente.

La saga, es también, una que lleva el sello de calidad de Nintendo y una de tantas que representa la forma de pensamiento fuera de la caja de la compañía de Kioto. Y es que si te detenés a pensarlo por un momento, no hay un género en el que la compañía no haya incursionado con una peculiar manera de hacer las cosas ¿Mundos abiertos? Ahí tenemos a Zelda Breath of the Wild ¿Juegos de carreras? Super Mario Kart 8 te espera ¿Juegos de peleas? Bienvenido Super Smash Bros. Ultimate.

A estas alturas, el debate que debería quedar zanjado es si este es un simple port de Super Smash Bros. For Wii U; la respuesta sencilla es: no; ya que este es un juego que si bien utiliza los cimientos de la entrega pasada, tiene una cantidad de contenido tal que hace que podamos decir que es un juego nuevo por completo. Si a lo anterior le sumamos los pequeños, pero, profundos cambios que recibió el gameplay estamos ante un paquete de contenido que bien vale la pena que lo revisés para tu Nintendo Switch.

Las mecánicas de juego han sido modificadas de una forma tal, que probablemente tu “main character” de la entrega pasada sea irreconocible para tu forma de juego. En mi caso particular, mi personaje principal en la entrega anterior era Little Mac y me tocó muy a mí pesar, ver cómo su alcance había sido recortado, en pro, eso sí, de tener un mejor juego aéreo y una mayor resistencia. Lo mismo sucede con personajes como Kirby, Bayonetta o Pikachu (que ahora es, probablemente, uno de los mejores) que recibieron una carga de cambios tan significativos que el meta juego es otro.

Sumado a esto, el perfect shield hace su primera aparición y es una de las herramientas que más se antoja para dominar por parte de los “pro-players” y que será la sorpresa cada vez que quieras destruir un escudo o tomar por sorpresa a otro jugador por la espalda. Además de esto, fue aumentada y la inteligencia artificial ha sido mejorada de forma importante.

Los modos de juego son los clásicos que hemos conocido desde anteriores entregas más uno completamente nuevo. Así, tendremos el modo Smash, el Arcade, el entrenamiento y el famoso Spirits. Sobre este último me detendré a explicar más a profundidad cómo funciona, ya que no habíamos visto nada similar anteriormente en la saga.

Spirits (y su historia World of Light) es el modo que vendría a sustituir a Subspace Emisary de Wii, que era básicamente una historia con cortos animados muy refrescantes con batallas entre estos. World of Light es algo similar e intenta amalgamar a una serie de personajes tan abundantes que al final la coherencia narrativa es lo de menos y este se convierte en un museo digital para las personas que amamos los videojuegos.

Dentro de World of Light es donde encontrarás a los Spirits, que son personajes de juegos desposeídos de su forma “física” que te ayudarán en tu travesía en contra del villano del juego. Este modo posee la mecánica de “piedra, papel o tijera” que tanto ha gustado en Fire Emblem pero aplicado a juegos de pelea; acá tendrás agarre, ataque o defensa más un comodín que son los espíritus de tipo “Normal” que no son ni débiles ni fuertes ante ninguno de los anteriores.

Cada espíritu, es en sí mismo una referencia a una saga proveniente del mundo de los videojuegos, el cuidado a los detalles es supremo y cuando te topés a un espíritu estarás viendo la representación más fiel posible de la ip de donde proviene. El lujo de la libreria de propiedades que han pasado por Nintendo es uno que pocas empresas se pueden dar y es acá en donde vemos ese lujo explotado en su potencia máxima.

La música por otra parte es una colección de arreglos increíbles que te transportarán a una época más feliz y sencilla; su calidad es incuestionable y su cantidad abrumadora. Se agradece entonces tener la posibilidad de disponer de semejante audioteca para escucharla aún si no queremos jugar con la opción propia dentro del juego.

El modo online no presenta mayores contratiempos y funciona de maravilla, en algunas ocasiones experimenté lag pero, no fue culpa del juego sino de la estabilidad de mi conexión. Un punto negativo, al menos para los más aficionados, es que los filtros funcionan de manera aleatoria.

Lo anterior quiere decir que si vas a jugar sin items y con tiempo limitado en una partida contra tres jugadores las reglas se determinan al azar y si uno de los participantes tiene activados los items y por stock de vidas puede que te toque jugar con sus reglas. Es un detalle menor, que se puede corregir, pero está presente.

Super Smash Bros. Ultimate es, sin duda alguna el crossover más grande en la historia del entretenimiento; no hay ningún medio que pueda presumir de una biblioteca tan grande de propiedades. Lo más impresionante, sin embargo, es que generalmente la cantidad va en detrimento de la calidad, en este caso, por dicha, la fórmula está tan dominada y se arriesgaron a experimentar de una forma tan sutil pero precisa que la norma no aplica y tenemos un producto de una altísima calidad.

Para finalizar, he de decir que era un poco escéptico de este nuevo juego, teniendo en cuenta el poco tiempo de desarrollo entre la entrega de Wii U y esta nueva creí que tendríamos un producto inferior, y qué errado estaba ¡Por dicha! Super Smash Bros. Ultimate es una celebración, un festín de referencias que nos evocan a tiempos mejores, más inocentes y felices, en donde el gozo de la vida consistía en imaginar y soñar despiertos con un juguete en la mano.